Las brujas que somos

Las brujas que somos
La vida está en gran parte compuesta por sueños. Hay que unirlos a la acción: Anaís Nin

miércoles, 4 de noviembre de 2009

POLIAMORIA



Poliamoría: relaciones polares


tomado de:
http://www.liberacion.cl/amor_011109.htm

Nuestra sociedad parece envuelta bajo un paradigma de relaciones monógamas a pesar que el ser humano muestra antecedentes significativos tanto antropológicos y sociales de formas de vida polígama. En las últimas décadas se han desarrollado formas alternativas de relaciones amorosas y sexuales, destacando específicamente la poliamoría, de la que se ofrece una explicación introductoria de sus aspectos fundamentales y al concepto de polaridad.
El paradigma de la monogamia
Vivimos dentro de una sociedad que tiene como forma aceptable pero también deseable de relación humana a la monogamia. Esto es una relación de pareja, preferentemente estructurada por matrimonio o unión libre. La primera inquietud nace en la biología. En un amplio estudio biológico, que abarca aves, mamíferos, primates e incluso el hombre, Parash (1) observa que la monogamia es muy escasa.
Cuando examinamos los genes de pequeñas crías de aves. Incluso de especies que por largo tiempo se pensaba que eran modelo de fidelidad, encontramos que hasta 30% de la descendencia no era genéticamente del padre identificado... pero sólo ahora, con docenas de estudios con la información de ADN podemos asegurar que las hembras de especies que se pensaba eran sexualmente fieles, no lo son. Parash (2001). Específicamente en el ser humano, la monogamia aparece como un mito de nuestra actual civilización occidental, muy alejado de nuestra naturaleza biológica y de sus diversas manifestaciones antropológicas.
Ciertamente no hay evidencia, ya sea biológica, primatológica o antropológicamente, que la monogamia sea algo “natural” o “normal” para los humanos. Hay por el contrario, abundante evidencia que las personas han, por mucho, sido propensas a tener múltiples compañeros sexuales. Parash (2001:153). En un estudio que realiza el antropólogo Ford y el psicólogo Frank Beach (2), en 185 sociedades humanas encuentra que menos del 16% restringen sus miembros a la monogamia, pero solamente 5% desaprueban sexo extramarital. En otro estudio de estructura social que abarca 238 diferentes sociedades humanas alrededor del planeta, Murdoch (3) encontró a la monogamia en forma de sistema matrimonial en solo 43 de ellas; esto es, un porcentaje similar de alrededor de 16%. La culturización occidental del mundo ciertamente ha transformado el pensamiento de esas raíces culturales a favor de la monogamia hasta establecer un paradigma que domina el planeta a pesar de su disyunción con la naturaleza biológica humana, que por lo anterior muestra ser principalmente no-monógama, y también a pesar del alto nivel de infidelidad que enfrenta hoy en día.
La tradición del matrimonio y la idea de relaciones monógamas están ampliamente enraizadas en nuestra sociedad occidental, especialmente en las esferas de la tradición judío-cristiana que lo considera la única manera natural y moral de sexualidad, pero también en la esfera política y social por sus leyes y normas. En una forma inconsciente, las personas buscan afanosamente establecerse dentro de algún vínculo de pareja, pues admiten que la relación es factible sólo entre dos personas predominantemente heterosexuales (heteros), pero incluso también entre los homosexuales (homos) y se considera engaño cualquier otra relación sexual o romántica fuera del vínculo de la pareja, aún cuando sea un mero coqueteo. Su alto sentido de posesividad otorga seguridad pero también sometimiento, y encuentra su contraparte, en la inseguridad y el celo. No hace falta sino mirar un poco la literatura, el cine y la televisión, para confirmar que el pensamiento de nuestra sociedad, en gran medida, gira alrededor de un paradigma monógamo cobijando las más altas aspiraciones de bienestar, felicidad y procreación, y donde la monogamia pareciera ser la única aspiración personal y social, pero también la única opción.
La institución del matrimonio, sublime expresión del pensamiento monógamo se enfrenta a un creciente deterioro: el 75% de sus adeptos experimentan algún tipo de sufrimiento, lo cual puede relacionarse en parte a que más de la mitad de los matrimonios terminen en divorcio o separación y su lapso de duración promedio, a escala mundial, sea inferior a cuatro años. Muchas personas experimentan una sucesión que transita por varios matrimonios o uniones (monogamia secuencial) y sus consecuentes divorcios o separaciones, van dejando como residuo, una sociedad que vive y busca relaciones monógamas pero, mientras llega la siguiente, o en su caso la primera, las personas se enfrentan a vivir solas con o sin hijos.
Las dificultades del divorcio y las separaciones han llevado a una menor voluntad de compromiso; a que algunas personas tengan una franca postura de rechazo a cualquier unión legalizada, esto es, “unión libre”, incluso acordando control natal obligatorio y manteniendo bienes y viviendas separadas. Se ha transitado por acuerdos temporales, renovables, e incluso corporativos. Otra dificultad que experimenta la monogamia es la infidelidad o el engaño, pues las relaciones sexuales y/o románticas fuera de la pareja estable superan a más del 50%, en proporciones ligeramente superior entre hombres y mujeres, esto es, los hombres son y aceptan más la infidelidad. Todos somos polígamos reprimidos dice Freud.
La organización de la relación monógama transita entre el consenso ocasional, las negociaciones materiales y sentimentales, y en las diferencias transita por juegos de poder, de dominación y sometimiento que puede incluso llevar a la ruptura.
A pesar de todo ello, la monogamia parece no estar agotada, pues funciona para muchas personas, y cobija la esperanza de relación para aquellas otras que la ven como su única alternativa factible, la única manera de vida sexual y aspiración de romance, pero también como una estructura a la que feliz o infelizmente se encuentran sometidos, y a veces, sin un deseo o posibilidad de salida.
Relaciones alternativas
En las últimas décadas nuestra sociedad occidental ha tenido búsquedas por encontrar maneras alternativas de relaciones sociales distintas a la monogamia, que han transitado por: comunas utópicas o utilitarias, algunas con sexo libre, otras monógamas; matrimonio grupal , donde varias parejas monógamas viven juntas bajo un lazo de fraternidad y cariño; redes íntimas, círculo de amistades o amantes que permite buscar sexo ocasional sin compromiso; intercambio de pareja (swinging), donde varias parejas monógamas acuerda tener un intercambio de actividad sexual recreativa entre sí o con otras personas solas y donde no hay envolvimiento emocional; y poliamoría (4), muchos amores a la vez, enfatizando la búsqueda de relaciones honestas, responsables, no-monógamas y comprometidas.
La poliamoría abarca varios tipos de relaciones, algunas de las cuales se conocen como: relación abierta, donde la pareja principal está abierta bajo su propio acuerdo y condiciones a la posibilidad de que cada uno pueda tener otras relaciones sexuales o románticas; familia intencional o tribu que se integra por un grupo o comunidad de personas que sostienen relaciones románticas y sexuales (pero no necesariamente) y de amistad y fraternidad, pero sobre todo aglutina un mayor grado de dedicación, apoyo y cuidado social, afectivo y psicológico. Es posible coincidir que en todas estas alternativas se rompe con el patrón de la monogamia donde dos personas pretenden ser exclusivas, sexual y románticamente fieles. Aunque son muy diversas las configuraciones de patrones que guardan estas organizaciones se puede mencionar que algunos de los patrones obedecen a una estructura de compromiso, comunicación y acuerdos, y otros aparecen como un juego sexual recreativo. La poliamoría guarda un interés importante como alternativa de relación, y por ello el interés en profundizar en ella.
Poliamoría
El término poliamoría significa literalmente, “muchos amores”, define un rango de relaciones y de estilos de vida alternativos, donde se practica el amor a más de una persona a la vez. En muchos de los casos, involucra sexo y romance, o por lo menos, comportamiento sensual íntimo, pero sobre todo afecto y amistad, enfatizando la búsqueda de relaciones honestas, responsables, no-monógamas y comprometidas. La poliamoría implica apertura a múltiples relaciones bajo el deseo, conocimiento y consentimiento de los participantes y bajo el acuerdo de su propio nivel de apertura, aunque en algunas circunstancias la persona sólo tenga uno o ningún amorío. El sexo dentro de la poliamoría esta orientado a un compromiso emocional y romántico más que una actitud de sexo casual o recreativo. La poliamoría es aplicable a las diferentes orientaciones sexuales según la preferencia particular de sus participantes.
Podemos distinguir diversas formas de la poliamoría por sus aspectos de organización. Los aspectos más distintivos de la organización son la estructura, la interacción sexual o romántica, la jerarquía y la apertura . Aunque podemos hacer estas distinciones para elaborar nuestro entendimiento, realmente estos aspectos están conectados y deben observarse integrados.
Estructura .- La estructura tiene como base un núcleo fundamental integrado por dos o más personas o polos , del cual dependen los acuerdos de su relación y donde generalmente todos los miembros tienen igual categoría. En un sentido, el núcleo esta formado por la asociación mínima de dos personas, llamada estructura bipolar y en otro, el núcleo esta formado por la asociación de un grupo de personas llamado estructura multipolar .
Interacción .- En una organización, los miembros sostienen diferentes tipos de interacciones entre ellos, en este caso es importante distinguir la interacción sexual o romántica o con cierto comportamiento sensual a la cual llamamos relación íntima , y que podemos distinguir de la no-intima la cual tiene un sentido de amistad o de fraternidad aún cuando guarde un gran sentido de afecto. Idealmente, la relación íntima incluye la amistad y fraternidad, en un sentido de relación integral, pero no al revés, una relación no-intima no incluye sexo o romance o sensualidad.
Jerarquía .- Las relaciones pueden guardar diferente jerarquía entre sí por la importancia y dedicación de sus miembros. Por su jerarquía, las relaciones pueden ser primarias , secundarias o terciarias. Este aspecto es especialmente distinguible en la poliamoría bipolar como vemos adelante, donde hay varias parejas en torno a una persona, pero una de ellas es la primaria y las otras posiblemente son secundarias.
Apertura .- El aspecto de apertura tiene que ver con el grado permisible de relaciones íntimas externas que tenga la organización, en términos generales puede ser abierta o cerrada aunque puede haber diferentes grados de apertura. La monogamia es una relación bipolar cerrada. La poliamoría bipolar es generalmente abierta según su propio acuerdo.
Poliamoría bipolar
En la poliamoría bipolar las relaciones se estructuran alrededor de parejas cuyos integrantes o polis a su vez están abiertos a la posibilidad de otras relaciones similares. En torno a una persona puede haber una o varias relaciones bipolares intimas, pero los amoríos no tienen una relación entre ellos, aunque puedan conocerse y ser amigos. En torno a una persona las diversas relaciones pueden tener diferente grado de importancia o compromiso, por ello, se considera también que generalmente, la poliamoría bipolar es jerárquica. La jerarquía parte de un núcleo bipolar principal (o núcleos) llamada relación primaria donde típicamente se mantiene el mayor grado de compromiso, donde se acuerdan las decisiones fundamentales de sus vidas y el grado y manera de apertura que puedan tener hacia otras relaciones, las que se designan como relaciones secundarias o terciarias e involucran intimidad pero con menor grado de compromiso que la relación primaria. La relación primaria, incluso, puede acordar poder de veto sobre los amoríos secundarios del otro. Es un poco difícil concebir una poliamoría bipolar sin jerarquía, ya que en forma natural, y dada la alternativa, cada uno de los amoríos en torno a una persona pueden buscar ser el más importante, ejercer mayor posesividad, demandar la mayor dedicación de tiempo e inversión de esfuerzo del otro y el mayor beneficio para sí. Muchas personas encuentran necesario etiquetar la relación primaria, con la cual se establece el mayor compromiso, dedicación, y la manera de apertura de las relaciones secundarias evitando así, lucha hegemónicas sí todas las relaciones fueran jerárquicamente iguales.
La interacción en una relación primaria bipolar es amplia y profunda entre los polos principales, pero es limitada con las relaciones secundarias, ello implica que hay un enriquecimiento substancial que proviene de la relación primaria a la cual se adiciona el de la(s) relaciones secundarias. Esto es las relaciones secundarias, aunque sea en menor grado, vienen a complementar el enriquecimiento personal –por ello hay “muchos amores”. De la misma forma, los constreñimientos y limitaciones que surgen de la interacción primaria, se adicionan los de las secundarias; por ello no puede haber muchas relaciones secundarias: limitación de tiempo, dedicación y los acumulados constreñimientos de cada secundaria (por ejemplo, tiempo y recursos suficientes para tomar vacaciones en la playa con cada una de las relaciones). La relativa desventaja de la bipolaridad es la diversidad de dedicación y economía.
Una ventaja atractiva de la bipolaridad es la facilidad para conservar viejos e incorporar nuevos amoríos sin afectar sustancialmente a los demás. Muchas relaciones de amantes o amigos tienen el potencial de convertirse en relaciones de poliamoría bipolar, cuando sus integrantes logran establecer un acuerdo de apertura, honestidad y compromiso ya que, la antigua relación o relaciones tienen una base igualmente bipolar, pero ahora bajo una nueva organización, acuerdo y compromiso, con la posible prerrogativa de liberarse de los perjuicios del engaño y fidelidad de la visión monogámica. Esta versatilidad estructural tiene la ventaja o desventaja de temporalidades independientes. Su mayor ventaja es la apertura y variedad de relaciones afectivas, sexuales, o románticas, aunque las relaciones secundarias puedan tener ciertas limitaciones en su profundidad, ya que, hay menor dedicación y convivencia; tiene la ventaja también de la relativa independencia entre las secundarias, y por ello, los niveles de compromiso pueden ser diferentes. La poliamoría bipolar encierra un juego del ego, en su propia construcción y goce –por eso hay enamoramiento– de manera similar a las relaciones monógamas, ya que, el individuo sólo refleja en la pareja, el interés por la construcción de sí mismo, de un ser más placentero y feliz, por el reflejo que produce el amante en una dinámica continua de deseo y placer. Aparece el celo porque la pareja busca guardarse para sí, en la preservación de su propia ganancia. Sin embargo, las inevitables interacciones sociales pueden conducir al individuo a encontrar satisfacción en otra pareja, en muchos casos, bajo un mecanismo igualmente egocéntrico. Por ello la bipolaridad obedece a un egocentrismo de base, fortaleciendo al ser individual y su identidad propia. Hay sentido de posesión principalmente con la relación primaria pero ligeramente menor que en las relaciones monógamas, y en mucho menor grado con las secundarias (ya que implican menor dedicación), aunque el sentido de posesión y sus consecuentes celos, no siempre son iguales desde cada polo. Es posible que el núcleo de la relación primaria pueda llegar a ver como favorable para ambos, el enriquecimiento que brinda las relaciones secundarias para su compañero, y con ello admitirlas como deseables, necesarias, e incluso obligatorias.
Poliamoría multipolar
La poliamoría multipolar se integra por un grupo o comunidad de personas que mantienen un mayor grado de dedicación, apoyo y cuidado social, afectivo y psicológico en comparación a las relaciones bipolares. Sus miembros sostienen relaciones íntimas (pero no necesariamente) las cuales son no-jerárquicas y selectivas a la contra parte correspondiente de acuerdo a la preferencia sexual del grupo, e idealmente, sostienen relaciones no-intimas de amistad y fraternidad entre todos los miembros. Sí la apertura de las relaciones íntimas está abierta entre los miembros del grupo pero cerrada al exterior, se le conoce como polifidelidad, de lo contrario está abierta a relaciones secundarias con otras personas (bipolar) o con otros grupos similares (multipolar) bajo las condiciones que determine el grupo. Pero con ello se corre el riesgo que las relaciones secundarias vayan a diversificar el tiempo y dedicación de sus miembros para con sus amoríos externos, incluso con el riesgo de perder un miembro importante del grupo. Por ello, se considera conveniente satisfacer plenamente la necesidad de relaciones íntimas al interior del grupo.
Un grupo multipolar puede estar compuesto como mínimo por tres personas ( triada) , y aunque no hay un tamaño ideal, puede llegar a integrar muchas personas ( familia intencional, tribu ), limitando su dimensión sólo por la capacidad de comunicación e interacción para mantenerse integrados.
En consideración al mayor cuidado, a la necesaria interacción y dedicación entre todos sus miembros, es deseable que los polis de un grupo vivan juntos en comunidad para alcanzar sus cometidos y que su interacción sea igualmente enriquecedora para todos. Pero también es deseable que el poli pueda aislarse de la interacción grupal, por ello resulta conveniente el espacio individual privado dentro de la vivienda para facilitar el tiempo para su desarrollo personal o descanso. Si en un grupo, los polis no viven juntos se corre el riesgo de que la interacción de todos los miembros sea variable y diversa, y de ello una cohesión estructural limitada. Aunque, se puede admitir tal idea cuando un grupo busca precisamente tener poca cercanía y mayores libertades individuales viviendo cada quién por su lado.
Respecto a su estructura de gobierno, todos los miembros integran el núcleo principal con igual jerarquía para tomar acuerdos y acciones, y donde generalmente resuelven sus decisiones por mayoría o por consenso. Ello implica sometimiento a las decisiones del grupo, pero también un gran sentido de reconocimiento a la discrepancia, y la búsqueda del bien y enriquecimiento común. El mayor riesgo que corren las relaciones multipolares es precisamente su polaridad, enfatizando la diferencia y la disyunción, por la soberanía de las individualidades, sin embargo, en la poliamoría multipolar, el ego se ve obligado a expandir su referencia para considerar al grupo en la construcción de sí mismo (mi ego es un reflejo de todos ellos), pero simultáneamente, puede llegar a expandir su identidad en el grupo y con ello centrar al ego en la comunidad (en el placer y la ganancia de lo mío, que es la de nosotros). De la misma manera como se podría considerar el interés de la comunidad como mi propio interés, igualmente, la poliamoría multipolar alberga la posibilidad de expandir la conciencia individual a una conciencia de grupo, contribuyendo de esta manera a la evolución de la conciencia individual y de la cultura social.
La diversidad de relaciones simultaneas implica una mayor complejidad de interacción y en consecuencia de organización. La poliamoría multipolar alberga mayor amplitud, durabilidad y profundidad de las experiencias personales por la interacción y organización que guarda, de donde emana su mayor enriquecimiento personal, esto es: mayor afecto, sexualidad, temas de conversación, compañía, fuentes de ingreso, referencias culturales, etc., todo ello integrado por las cualidades y esfuerzos individuales y por de su capacidad para dar y compartir. A su vez el grupo como entidad, es enriquecido por la interacción y cualidades de los polis, pero también, del grupo pueden surgir cualidades nuevas que ninguno de los polis poseía en lo particular, contribuyendo con ellas a al enriquecimiento individual: ayuda ante un problema de salud o psicológico, mayores posibilidad de bienestar, posibilidad de tener una vivienda para la comunidad, en su caso, crianza y cuidado de hijos, apoyos para la vejez, mejores genes para los hijos, entre otros. De la misma manera que hay enriquecimiento, la relación multipolar puede llevar constreñimientos y limitaciones, que toman compensación por las ganancias obtenidas. Aunque un poli recibe mayor afecto en esta organización, por su parte, también guarda un compromiso de afecto por igual para todos y con ello la necesidad de empeño y dedicación.
Aunque los grupos multipolares surgen de conocidos, amigos, y amantes, una relación de pareja establecida no tan fácilmente puede transformarse a una poliamoría multipolar, ya que la integración de un grupo implica consolidar amistad y/o amor hacia todos los aspirantes o miembros, pero también implica el sometimiento a los acuerdos del grupo, que pueden o no, ser compatible con la relación que guardaba la pareja inicialmente. También, es posible que un grupo multipolar se integre por parejas existentes, en cuyo caso, todos se enfrentan a una transición similar. De la misma manera que se busca satisfacer la sexualidad dentro de la comunidad porque con ello se consolida y fortalece, es posible también considerar, que la comunidad requiera ciertas cualidades individuales para formar su estructura y tener autosuficiencia en sus diversos aspectos y necesidades. Por ello, una comunidad multipolar requiere cualidades individuales adicionales y diversas a las que buscaríamos para una pareja monógama. Al igual que un equipo de fútbol, necesita delanteros, medios, defensas, porteros, entrenadores, médicos, etc., pues en su diversidad específica tanto como en su versatilidad está su complemento. Aunque en una comunidad multipolar es menor el grado de posesividad interpersonal, la comunidad puede llegar a albergar cierta posesividad de sus miembros por sus cualidades, valor o complemento que guarde para todos los demás.
Conclusión
La comunicación dotada de creatividad y estrategias es muy importante en las relaciones poli, y de ello depende en buena parte la dinámica de su organización y su capacidad de adaptación. Pero su verdadero motor es la interacción, un proceso que retro-alimenta su continua transformación, y que requiere igualmente creatividad, estrategia y reflexión. Solo bajo esta consideración se podría admitir que las relaciones poli puedan ser más sólidas, complejas, enriquecedoras y posiblemente también más duraderas que las relaciones monógamas. Hay personas que llegan claramente a considerar no ser monógamos y permanecer fuera del patrón de dos personas, sexual y románticamente fieles y encuentran u n enriquecimiento atractivo y conveniente ya sea en la poliamoría bipolar o multipolar, que ha emergido en su propia experiencia de vida y de relaciones, pero auxiliado también por el consejo y ayuda de otros.
La cultura de la poliamoría, depende de nuestras propias reflexiones y acciones; de la capacidad para estructurar relaciones positivas, comprometidas y honestas, solamente así podemos albergar la esperanza de avanzar nuestra evolución social y de contribuir a la solidaridad humana. El primer ánimo que buscamos aquí es despertar tu interés por este tema y de avivar tu propia reflexión.
Notas
1 Parash P. David and Lipton Judith E. The Myth of Monogamy: Fidelity and Infidelity in Animals and People. 2001. New York. Henry Holt and Company LLC.
2 Ford C.S. and Beach F. 1951. Patterns of Sexual Behaviour. New York. Harper & Row
3 Murdoch G.P. 1949. Social Structures. London. Macmillan
4 El término poliamoría fue acuñado a fines de los ochentas por Morning Glory Zell.
(*) Poliamor y Radio Mente Abierta

1 comentario:

Jordi dijo...

Coincido contigo, mucha gente sufre las relaciones amorosas como un infierno por falta de confianza, exceso de posesividad y una forma egoísta de amar al otro.

http://www.youtube.com/watch?v=8VSDVRuPydk

Creo que encontraréis este video interesante. El chimpancé ha sido tomado muchas veces como paradigma de la especie animal con la que el hombre se vería más identificado: reproducen las mismas condiciones de violencia y patriarcalismo que están vigentes en nuestra sociedad.

Los bonobos, sin embargo, han permanecido en la sombra, cuando en realidad son una especie no violenta y cooperativa, y usan del sexo libremente, sin fines procreativos, para reforzar el vínculo social. Son una muestra viviente de que en la naturaleza hay otras formas de resolver los conflictos, haciendo uso del amor y no de la guerra.
Un abrazo.