viernes, 10 de abril de 2020

Ideas sobre el contra amor.


La propuesta contra amorosa no es un mandato para dejar de amar o estar per sé en contra del amor, sino una convidada para reflexionar sobre los modos, acciones y caminos en que has llevado el discurso amoroso en la vida. En la incoherencia, por ejemplo, de decir amar a los gatos y reírte de muchos memes de perros mientras comes pollo y presumes tu foto de un bebe asesinado llamándole ternera. Tomar un “delicioso” licuado con leche de vaca mientras te preparas para ir a la marcha y gritar “va a caer”.

La propuesta contra amorosa, solo es un puente sencillo que sabe que de forma sentí pensada, cientos de afectos nos inundan siempre, que la solidaridad, la compañía, la amistad, el tejido cotidiano de hacer vida por ejemplo, también son fundamentales para el andar y no necesariamente se encierran en un concepto metafísico, sino en una tarea constante de saberse como humano en movimiento que a veces triste, a veces alegre, a veces fastidiado camina e intenta no jerarquizar, no entrarle a la dinámica de la competencia y no le juega a la institución en donde tanto hoy se ha colocado a la “narrativa amorosa”.

La propuesta contra amorosa habla de afectos y buen trato, de la erotización de la vida política donde se reconocen las relaciones de poder, pero también se trabaja por las resistencias y las transgresiones, por una búsqueda de un modo constante, de estar no en la entrega irredenta, pero sí en la complicidad de construir acuerdos y cimentar horizontalidad.

El contra amor te propone que el amor se escriba en letras chiquitas, nunca más se excluya, diferencie o asesine en su nombre, vivirlo en plural, quitarle la ominipotencia. No quiero llorar por amor, quiero afectaciones como actos de libertad, de alegría, de reflexión por el compartir.

Ternura radical y autodefensa feminista.
 


miércoles, 8 de abril de 2020

Las ganas, la contención y las decisiones


Las ganas, la contención y las decisiones

Si creemos absurdos, cometeremos atrocidades.
Voltaire.
Tengo muchas ganas de despotricar y pedirles a todas las personas que esta semana y general en la vida están jode y jode que si lo natural, que si Dios aprueba o prohíbe, que si está bien amarse en público, que si se nace o se hace, que si los hijos y la familia, etc, etc, pedirles que si por favor (o sin favor) se van lejos, muy lejos de mi vida y sigan con sus parásitos mentales y sus delirios medievales en un lugar, donde lo puro y absurdo les toque, pero no… respiro hondo y profundo y recuerdo que este semestre parlo con más de 700 estudiantes (de entre catorce a veintiocho años) de estos y otros temas y que todavía muchos/as de ellos/as se han rodeado precisamente de esas familias nucleares que reproducen sin ton ni son, ignorancia y violencia, que los contextos sociales están bien enrarecidos y no es gratuito ser los primeros lugares a nivel mundial por crímenes por lesbo/bi/trans/homofobia, que las mujeres seguimos siendo asesinadas por esos hijos sanos del patriarcado, por la pornografía infantil, la pederastia, la violencia contra los animales y que el sexismo, el racismo, el especismo, se reproduce en todas las esferas de la vida cotidiana, de un modo tan invisible y tan eficaz que normaliza y naturaliza las atrocidades.
Me duele mucho vivir en este mundo, pero no… no quiero solo echar lagrima, vivir aislada y fomentar esta intensa misantropía, sino decidí un camino donde también me gusta compartir dudas, preguntas, reflexiones, hacer debates, construir herramientas, buscar verdades relativas, explorar intuiciones, leer, mirar cine, y que mejor espacio para atacar epistemicidios y hacer colectividades, que en los espacios académicos/escolares (que se organizan desde las posibilidades de la educación desde una perspectiva libertaría), que es también (con sus limitantes) otras formas de hacer activismo.
Soy una mujer que se relaciona erótica y amorosamente con hombres y mujeres, con personas que rebasen los aburridos ámbitos binarios, tengo una postura política contra el matrimonio, la monogamia y la familia nuclear (sugiero revisar etimologías y evolución patriarcal de las nuevas esclavitudes) por ende he decidido amar a mi padre, madre y hermanas, no sólo por un asunto “sanguíneo” sino por un conocimiento y una vivencia profunda y compartida que me permite señalar con claridad lo que me gusta y no me gusta de cada uno de ellos y viceversa, dado que de ningún modo soy, ni me interesa ser hija o hermana “ideal”, lo que me importa es ser una amorosa compañera y me equivoco mucho en el proceso, también son familia algunes primos/as, tíos/as que aunque nos vemos poco, sabemos que podemos "contar con nosotros/as". Tengo una tirria intensa contra las instituciones sean las que sean (aunque también estoy consciente que es casi imposible a “huir” de estas, de otro modo ni siquiera estaría escribiendo esto por el cara de libro). Vivo relaciones afectivas y eróticas múltiples, vivo con un compañero de vida que amo/contra-amo de modo intenso, pero también con un perruchito, tres soberanas gatas, y son parte de mi familia también un perro y dos perras, tres tortugas y un gato loco que viven en Cuernavaca, tengo poquitas amistades que me encantaría pensar son para la vida (¡oh! anhelo intensas redes de manada y sororidad, pero toda relación necesita mucha mucha atención y cuidado y me es imposible hacer esto a la “n”), por cierto, no me interesa en lo absoluto tener hijes.
Poliamor, contra-amor, bisexualidad/pansexualidad, conexión y amor inter-especie, amistad, son parte de mis sellos afectivos.
No vivo en la diversidad, sino en la disidencia, en la autocrítica aguda constante.
Si esto señor o señora conservadora -considera- que no es familia, no me importa. De hecho, el término “familia alternativa” es gozosa pero no del todo me convence, me gusta mucho inventar y se participe de los nombres que les otres proponen: desde asociaciones, colectividades, conchabaderías (mi corazoncito aún se duele por la pérdida del compañero con quien esto por un instante compartí), paterneres, amantías, compañeros/as de vida, “nave de los locos” y sí, también familia.
Si quieres dar el debate persona conservadora que me lees (no puedo llamarte compañero/a) entonces te propongo lo des de frente, y en lugar de ir una marchita de blanco y agarrar el nombre de tu Dios para violentar, mejor te invito a leer, conversar, y escuchar. Disculpa que te lo diga, pero tienes tanto, tanto que leer, que escuchar, que aprender.
P.d. Si para hablar de estos temas, sí incluso citas tu biblia, te recomendaría lecturas adicionales para que ubiques hasta el carácter transgresor del propio “Jesús” y de todas las tropelías homicidas y patriarcales que la iglesia judeo cristiana desde su conformación ha cometido. Te invito en conclusión a informarte.

(texto del 2016 que el feis me coloca de recuerdo)

jueves, 26 de marzo de 2020

LAS AVENTURAS DE UNA BRUJA FILÓSOFA

Ahora con el buen pretexto de las clases virtuales, quiero retomar el canal. Le traigo muchas ganitas.
Sin embargo, sólo prometí que lo haría cuando mil suscriptores le entraran. Ya falta poquito, así que plis, dame el empujón y aún con carencias en la edición y no tan buena cámara, me quiero animar, sólo si a ti te interesa.
No es por nada, jeje! Pero algunos/muchos temas, están pienso, re que te buenos. Échale un vistazo.

¿¿¿Será acaso por vegana, feminista, bruja, contra amorosa, pansexual, gorda gozosa, profra intensa o zapatista???

Es curioso, ni tendría que darme cuenta pero noto que casi a diario alguien me desamiga. Lo sé, porque como ya llegué al límite de "amistades feisbuqueras" no puedo agregar más y de pronto ¡¡Zaz!! Ya alguien me dijo adiós.


¿¿¿Será acaso por vegana, feminista, bruja, contra amorosa, pansexual, gorda gozosa, profra intensa o zapatista???

Las realidades paralelas

En estos días me ha tocado presenciar tres realidades paralelas.
1) Están las redes sociales y en general los medios de comunicación, dónde se habla de la vida en cuarentena, se hacen memes, se comparten libros en pdf o conciertos en línea, se dan consejos de sobrevivencia ante el encierro y todo gira en torno al virus de la coronita.
2) Algunas colonias y espacios de la ciudad de México. Hay poca gente, algunos con "cubre bocas" miran recelosas a quien no lo trae, entre su sana distancia que hace que nadie hable con nadie y su discriminación, se ha vuelto sujeto de odio a quien estornuda. El virus está en el aire y todo se siente pesado y tenso.
3) Otras colonias y espacios de la ciudad de México, curiosamente las más populares, cómo la que vivo. Acá todo abierto, la gente en la calle, muchas personas desde temprano y con mucha preocupación de con quién dejar a las crías van rumbo al trabajo, ancianos con doble suéter pero en la fila de la frutería, una familia con numerosos hijos corriendo cuál parque, en el vagón del metro. Se les nota serios y no sé si por el virus de la corona, o por saber como hacerle para estirar el gasto para mañana.
La cuarentena es un privilegio de clase.

lunes, 30 de diciembre de 2019

El cine emociona, pero también… asombra o asusta: Las 10 (bueno un poquillo más) películas de terror/horror del 2019.



El cine emociona, pero también… asombra o asusta: Las 10 (bueno un poquillo más) películas de terror/horror del 2019.

Diana Marina Neri Arriaga.

El terror/horror y yo, hemos hecho un trio constante que ya se volvió trieja desde hace ya bastante años: al principio lo vivía de modo intrépido, mórbido y extático, pero ya con el tiempo, los cientos de películas vividas con gritos y angustias, la reflexión y un poco de sensatez (jeje, ¿Qué es eso?) he entendido que saberme en este goce, es un modo de accionar experiencias intensas, y vivir “pruebas autoimpuestas” que decido me acompañen.
Por ello, sigo devorando con pasmo e intensidad este género, del cual pronto quiero escribir algún ensayo o textillo, para posicionarlo también desde lo académico o sencillamente para hacer la invitación a adentrarse y convivir escatológicamente con nuestros miedos, excretas o ascos. Mientras tanto, sin más preámbulos acá va mi top (esta es la segunda entrega) de las películas de terror/horror que más me han causado impacto en el 2019.   

Aclaración importante: Falta “El Faro” porque en México aún no la han estrenado, pero sé que será mi fascinación de los días por venir.

Este año he visto muchísimo cine del género (incluyendo las propuestas de Netflix) y por supuesto que no mencionaré bodrios como la “Llorona” o “Annabelle 3”, e incluso te puedo pedir que corras de la terrible decepción de “los 3 del infierno” de Rob Zombie (que mejor me quedo con su música aunque rescato House of 1000 Corpses, The Devil's Rejects, Halloween y The Lords of Salem), pero como sí hubo más de 10 que me causaron buenas platicadas e intensidades en la reacción corporal, entonces encontraras bastantes casos de empate. Y bueno ahora sí, de menor a mayor, la cuestión quedo así:

Primer empate:

10) Esta película es considerada por muchos como una bazofia, el esperpento de relleno para cine de terror de fin de año y aunque efectivamente “Negra Navidad” de Sophia Takal (tercera versión después de la canadiense de 1974 y el remake del 2006), pudo haber tenido una narrativa que consolidará las posibilidades de la defensa contundente de las mujeres frente al slasher (subgénero del cine de terror), y reconozco que se quedó como una fallida intentona de historia sobrenatural no verosímil, tampoco es tan, tan mala. Lo que sí me encanta, es que rompe con el cliché tradicional de la chica tonta/joven/rubia perseguida por el psicópata, sino que acá, las mujeres hacen frente, y dan un giro que me da ganas de aplaudir. La actuación de la Imogen Poots es bastante rescatable y es una película que incomoda y molesta mucho a los machines que son seguidores del género, dado que señala con agudeza los vaivenes del patriarcado (los tipos de la “hermandad” y su respuesta asesina es bastante parecida a lo que aquí y ahora nos está sucediendo en México) y pone de relieve la sororidad entre mujeres.


10)  Ma, (Tate Taylor). Me gusta mucho la actuación de Octavia Spencer y este terror psicológico tiene buenos momentos, aunque si he de decir que nos debió muchísimo a lo que la historia y la actuación de “Ma” podrían haber dado. Lo que pudo haber sido siniestro pasó a ser medio patético es el asunto de la venganza y el cliché de los adolescentes, pero la coloco en este espacio, por momentitos breves de oscuridad y el mero asomo de perturbación.  


9) “Pet Sematary o Cementerio maldito” Es el remake que muchas/os esperábamos de 1989 y que se basa en la novela homónima de Stephen King. (también vi este año la adaptación de “La hierba alta” la cual es mediana y por eso no aparece en esta lista). En general para las altas expectativas fue decepcionante, pero Kevin Kölsch y Dennis Widmyer hicieron en general un trabajo honroso con las leyendas, las maldiciones y las resurrecciones. Tiene buenos momentos, sobre todo muy apreciable la fotografía y su música, que, si bien se extraña a los Ramones, porque bueno, extrañamos el buen punk, dentro de todo, no lo hicieron tan mal los Starcrawler.



8) “Historias de miedo para contar en la oscuridad o Scary Stories to Tell in the Dark” de André Øvredal en general tuvo muy buena recepción, sobre todo por la producción de Guillermo del Toro. Aunque aparece en este top, no me resultó impresionante, aunque celebro la ambientación de los 60, y eso sí, la estética de los monstruos es maravillosa. Felicidades a quienes hacen este meticuloso trabajo. La recomiendo mucho visualmente, además para quienes se inician en este género y para quienes honran la memoria, reivindican historias olvidadas y saben hacer/contar/escuchar buenas narraciones. Solo basta decir, que está basada en la serie de libros infantiles de Alvin Schwartz.



Segundo empate

7) Brightburn: hijo de la oscuridad de David Yarovesky y un guion de Mark y Brian Gunn, es brillante en su edición y fotografía. Buenas actuaciones y en pocas palabras ¿Qué hubiera pasado si Superman no hubiese sido “buena onda? Y acá con esta película el resultado. Un final que no me convenció, pero que sin duda te tiene los noventa minutos que dura, muy interesada y atento/a en tu butaca. Celebro en particular la actuación de la maravillosa actriz Elizabeth Banks.


7) La viuda (Greta) dirigida por Neil Jordan es una película de suspenso psicológico de 2018, pero estrenada acá en México hasta este año. La coloco en este top porque el trabajo conjunto de Isabelle Huppert y Chloë Grace Moretz, me pareció que tuvo el buen encanto de la química. Se trata de una joven solitaria y bondadosa que se hace amiga de una viuda con la que parecería tener afinidades, pero que al final previsiblemente todo se conjura para que haya secuestro, tortura y suspenso. Supongo que por ser cine comercial o no ser propio del estilo del director, no se arriesgaron a escenas crudas e impiadosas, pero, aun así, tiene sus muy buenos momentos.


6) Otra más de terror sobrenatural estadounidense llegó con Eso (It) capitulo 2, de Andy Muschiettí. Secuela directa de la película de 2017 que causo mucha expectativa, pero tanta tanta, que para la mayora resultó en decepción. 27 años después el grupo de amigos marginales y repletos de complejos no resueltos, no sólo por los dramas fantasmagóricos de su niñez sino por un horrendo mundo de complicidad adulto centrista y violento hace que se reúnan para darle paso a la nostalgia, la declaración de amores perdidos, pero también para enfrentar al magno representante de su pasado (que en términos psicoanalíticos tiene mucho por deshebrar) y de una vez por todas cerrar el ciclo. Las actuaciones son buenas, pero lo que mucho/as confundió, es que hubo demasiada comedia y momentos hilarantes, para una película que nos debió un poquito más de terror, pero eso sí, con espectaculares momentos de efecto visual.


5) “El juego de Gerald”. Otra adaptación más de Stephen King, que llevó a Netflix a ser muy muy comentada, porque precisamente el terror/horror no es su fuerte, pero aquí el director Mike Flanagan (que aparecerá dos veces en esta lista) aprovecha una historia sencilla pero bien contada, a través del monologo de una mujer inmovilizada a una cama después de un juego sexual fallido, que da pie, a muy intensos momentos. En esta película es inevitable no acompañar a Jessie (Carla Gugino) en todo el trajín al que se queda expuesta. Muy, pero muy recomendable.




4) Otra más de Netflix, pero ahora a través de la película hasta ahora más lograda en su plataforma de acuerdo al género, y me refiero sin duda a “La perfección” de Richard Shepard, una película con imágenes contundentes que hace que mires desde diversas perspectivas y modos, un acontecimiento que tiene varios giros narrativos y que con un poquito de gore y mucho suspenso, te mantiene sin parpadear. Su atmosfera todo el tiempo es tensa, y como muchas películas si realmente se le quiere vivir de modo completo, es decir, intenso, es mejor llegar en blanco.

Agradezco mucho el juego que el director hace con nosotros/as, porque nos pone primero en una atmosfera y comprender muy bien el actuar de una de las protagonistas, pero luego en una segunda parte odiarla, pero luego en una tercera, comprenderla, y al final solidarizarte con ambas mujeres y celebrando la manera en que juntas llegan al final. La pieza última es perfecta. Por favor, corran a emocionarse con esta película de planos muy bien logrados.



Tercer empate

3) Doctor Sueño, de otra vez una adaptación de Stephen King y otra vez Mike Flanagan. Ahora le toca a Ewan McGregor ser un hombre con muchos conflictos y poderes psíquicos que se reúne con esa maravillosa niña para desarrollar una estrategia contra esos seres (lidereados por  Rose la Chistera interpretada por la muy buena actuación de Rebecca Ferguson) que vienen a buscarla y quererle chupar todita su alma. Una película que tiene dos públicos. El primero más exigente y que espera que esta sea una secuela a la altura de Kubrick (lo cual es absurdo en términos de comparación) y para el cual, todos los decorados del hotel fueron reconstruidos minuciosamente para replicar de forma exacta a los originales y para un segundo publico donde se encuentra el propio Stephen King, que solo piden una buena y clara adaptación a la novela original. Véanla y ustedes sabrán a que tipo de publico quieren pertenecer.






3) El muñeco diabólico o Child's Play de Lars Klevberg es un remake de los varios que ha tenido esta franquicia. Para empezar, me encanta Mark Hamill como la voz de Chucky, la tonadita de la canción gracias al compa con el que comparto vida, la traigo aún bien pegadísima. Es una película de terror/comedia, bastante ágil, con momentos absurdos e inverosímiles, pero bien interpretada que tiene a las personas de mi generación, bastante atentos, nostálgicos y abriendo vetas de reflexión sobre la inteligencia artificial y sus caminos “malévolos”, pero sobre todo de una muy clara metáfora del amor violento, obsesivo, ese que lleva a la muerte, dicho de otra manera, a los feminicidios.
Acá les dejo la mentada cancioncita para que noten de lo que hablo: https://www.youtube.com/watch?v=KNRf0Nvpp6M


2) “Nosotros” (Us) de Jordan Peele de quien es la producción, guion y dirección. Una familia andando de vacaciones se da cuenta después de un día completito en la playa que hay otra familia igualita a ellos, pero en versión “malvada” esperándolos en casa. Una película que pone de relieve la lucha de clases y donde conocemos a una Lupita Nyong'o muy bien plantada. Para algunos seguidores del género les decepciono lo que consideraron un fallido final, y aunque efectivamente dejan algunos hilos no tan claros y si medianamente abiertos, la historia es cautivante, así como sus posibilidades. Escalofriante.



Y último cuarto empate por el primer lugar:

1) “Midsommar: el terror no espera la noche”. Segunda película de Ari Aster. Ya veníamos inquietos por Hereditary, entonces no sabíamos que esperar y de pronto llegan 147 minutos de blancura (un horror que no necesita de la noche) y una actuación espectacular de Florence Pugh y ¡zaz! Todo se vuelve intensamente escalofriante.
Desde un inicio empatice con Dany (Pugh) y su llanto, su tragedia, se volvió mía. Así que cuando se va a Suecia y nos lleva al viaje de hongos y estamos en medio del cielo azul, sol brillante y personajes simpáticos participes de toda una celebración que se mira vivificante, no sabemos de la siguiente parada. Y viene la perturbación, y poco a poco todo lo ritual, encaja, y las figuras, los símbolos, el ser ungido en sus deformidades poco a poco van cobrando sentido, hasta entender que estamos frente a un subgénero llamado Folk Horror. Si has visto El hombre de mimbre” o “la bruja” siempre rodedadas de leyendas, zonas alejadas de la contaminada civilización, rituales y magia, sabes de lo que estamos hablando. Una película indispensable además para darse cuenta de que no necesitas esperar una tragedia para alejarse del novio egoísta y ensimismado y que además al final, aunque tu no seas amiga intima de algunas mujeres, ellas estarán ahí para acompañarte en tu dolor.



1)Suspiria. Terror sobrenatural italiano-estadounidense de 2018 pero que se estrena en México en enero del 2019 y por eso está aquí. Porque además nunca pensé que Luca Guadagnino podría darle vida a los que ya, hace muchos años atrás nos había dado Dario Argento. Afortunadamente me equivoque y la mancuerna entre Dakota Johnson y Tilda Swinton (en su doble personaje), es espeluznante. Un aquelarre de brujas que termina con un paroxismo frenético y 152 minutos donde estamos expectantes ante bailarinas, secretos, ocultismo, y una disputa de poder entre brujas. Visualmente es magnifica y el rojo abunda, sobre abunda. La fotografía es delicada, pero también brutal y la banda sonora compuesta por Thom Yorke es delirante. Además, aunque no resuelto el entorno histórico-político, nos muestra una sociedad fría, desencantada que aún tiene mucho que narrar, aunque de horror se trate.



¿Qué tal? ¿llegaron hasta acá y se entusiasmaron con alguna película acá presentada? ¿Ustedes cuales ya vieron? ¿Cuáles piensan que fueron/son importantes en el género y no están aquí?

Me encantaría estos contenidos compartirlos visualmente a través de las aventuras de una bruja filósofa https://www.youtube.com/channel/UCydrcfRrrly9NgdePosvmzA, así que estaría bien chido que te suscribieras  para que me anime y regrese a narrar sobre cine, y sobre todo aquello que escandaliza, estremece y nos pone abiertas a platicar, a compartir.

Y ya, ya merito la tercera y última entrega de las películas íntimas del 2019.







viernes, 27 de diciembre de 2019

¿Qué cine mexicano fue el que nos inundó o estremeció en este 2019?

¿Qué cine mexicano fue el que nos inundó o estremeció en este 2019?

DIANA MARINA NERI ARRIAGA.

Spoiler: Este compartir esta sesgado y parcial, no leerás una crítica de cine sesuda, dado que no soy especialista en el tema, pero sí una obsesiva apasionada de vivir cine, y por ende, posiciono directamente las películas que vi y de manera directa me involucré fuertemente con ellas. ¡Ah!  Sin embargo, también menciono las que según la crítica de tomatoes, son las mejores situadas del año.

Antes de comenzar, una idea chiquita pero importante. Acá no encontrarás nada referente a “No manches Frida” “Mirreyes contra Godínez” o similares y anexas. Esos son productos comerciales de entretenimiento y siendo muy grosera a la Horkheimer y Adorno entiendo que en el ámbito de la cultura, estas películas cumplen la función social de control de masas, siendo parte de la “industria cultural” donde pretenden “acomodarse” a las supuestas necesidades del consumidor” (al fin y al cabo, perpetuar la ignorancia y la broma facilona, clasista, misógina), en pocas palabras, entretenimiento para un consumidor pasivo.

¡Ah! No quiere decir esto que desprecie el entretenimiento o que exija que todo cine sea arte, porque acá la cuestión se pondría espinosa y llena de aristas, sin embargo, a mi encanta disfrutar los tiempos de la vida (cuando disfrutar no digo reír o gozar, sino abrir un caleidoscopio de emociones, y la tristeza y el dolor, me guste o no, son parte del camino) y el cine tiene muchas puertas y ventanas para ello.

 Después de este rápido vomito, esta primera (de tres) entrega sobre cine, hablará de las súper películas mexicanas que este 2019 nos dejó claro que, en este país, se sigue haciendo muy buen cine y que no necesariamente de los tres “clásicos” son solo los protagonistas, sino hay una basta variedad de directoras y directores que a continuación comento:

1)    Esto no es berlín, estrenada en diciembre y que formó parte del festival de Sundance 2019. Hari Sama (lo ame por el sueño de Lu) es un director que además participa en un grupo de música (Eurídice) y que seguro retoma los recuerdos presentados en su propia juventud, porque precisamente esta película recupera movimientos artísticos y contraculturales que nacieron de los años 80. No tiene el presupuesto de “Roma”, pero logra recuperar con planos cerrados y muy buen logro de detalles lo acontecido en la búsqueda interna de un chaval burgués que tiene las típicas preguntas existenciales pero ambientadas con una exploración sexual interesante, como interesante los antros, la música, la narrativa. El resultado, una historia muy bien contada que hace que las/os que andamos en la generación X suspiremos doble.
  
2)    Cómprame un revolver, me ha cautivado su riqueza narrativa a través de las imágenes y la actuación de los infantes. Del director Julio Hernández Cordón (el de la maravillosa “Te prometo anarquía”) es una película que parece el futuro, pero es el presente, que desde un rostro de niña nos embarra de la violencia, del desencarne que ya nos escupe en las comisuras todos los días. Una película con la que terminas desencantado y de brazos caídos, pero una película necesaria.


3)    Chicuarotes, del compa Gael García Bernal. Cruda, aunque a veces es un poquito complaciente, y que sin duda una y otra vez desde distintos modos, explora el desencanto, la desesperanza y el nihilismo ante un futuro que es, lo que es. Y no, no es una contradicción. “Chicuarotes” es como llaman a los pobladores de San Gregorio Atlapulco en Xochimilco. Muy buenas actuaciones de lo/as jóvenes y un final abierto, que ha muchos decepcionó. A mi no.

4)    La camarista, opera prima de Lila Áviles, donde Eve (Gabriela Cartol), nuestra protagonista evidencia con claridad y contundencia la lucha de clases. Ella trabaja en un gran hotel y la atmosfera siempre es a propósito totalmente asfixiante, es tímida y pasa casi desapercibida, quiere lograr al “éxito laboral” al llegar al piso 42 y a partir de la relación de tiempo y espacio con quien se establece poderosas metáforas, muestra a los invisibles, da voz a los que, para variar, en este mundo podrido, están sin voz y trabajan, trabajan, trabajan.


5)    Las niñas bien, de Alejandra Márquez Abella tuvo la magnífica interpretación de Ilse Salas y donde queda retratada la sociedad burguesa de los ochentas. Ambiente donde vivió Guadalupe Loaeza y de quien precisamente está basada en su novela de 1987. Hipocresía, doble moral, “adaptación” ante la adversidad, modos identitarios también de este país.


Me quedé con muchísimas ganas de ver, Con el diablo entre las piernas (Arturo Ripstein), se me fue del festival, pero la estrenaran por ahí de febrero. Poetas en el cielo (Emilio Maillé) dicen que visualmente es muy poderosa. También se me fue, pero prontito también veré El Sueño del Mara'akame, (ópera prima de Federico Cecchetti) premiada por el Festival Internacional de Cine de Morelia y ganadora de dos premios Ariel, porque además quiero conocer cinematográficamente a la comunidad huichol de Jalisco. Asfixia (Kenya Márquez) he leído que es maravillosa y me encantó la reseña de Fernanda Solorzano así que la voy a buscar, y aunque le tengo cierta resistencia a Complot mongol y Mentada de padre, también las veré.

Suscribo totalmente al actor norteamericano Giovanni Ribisi (no me cae bien por cienciólogo, pero me late como actor y por esta frase) cuando dice “Casi podría decir que es mi religión. Supongo que suena pretencioso, pero yo quiero vivir y respirar cine.”

Así que hoy les invito con mucha querencia, que vivan cine y luego lo compartan, lo parlen con muchas personas, lo visibilicen como lo que es, una deliciosa impostura ética, estética y política.








Ideas sobre el contra amor.

La propuesta contra amorosa no es un mandato para dejar de amar o estar per sé en contra del amor, sino una convidada para reflexionar sobr...