viernes, 7 de diciembre de 2018

LAS IMPLICACIONES DE UNA POLÍTICA RADICAL DE LOS AFECTOS

Cuando hablamos de una política radical de los afectos y empecé a pensar/actuar desde el contra/amor es porque hay cuestiones básicas que en las relaciones con las/os/es otras son importantísimas desmontar, algunos ejemplos: idealización, expectativas, perdida de sentido de realidad.

Me da muchísimo gusto la euforia, las risas, las esperanzas, ese decir amable de muchísimas personas ante la llegada de López Obrador, no dejo de ser partícipe de esa emoción de un zócalo lleno de calidez y no de coches blindados, autos de represión, granaderos persiguiéndonos, frustración y muchísima impotencia, años de fraude electoral, no soy ciega, y acompaño el entusiasmo.

Sin embargo, y llego el momento de los peros, me parece que estamos perdiendo sentido crítico y escepticismo que son elementos importantes para una reflexión objetiva y no un remolino de emociones muy parecido al enamoramiento y la limeranza. Ayer veía imágenes donde se notaba y contagiaba esa intensa sensación de euforia, donde las personas “enamoradas” de lo que está por venir, “proyectaban” sobre su objeto, es decir la figura de López Obrador, todo el sentido de responsabilidad sobre un nuevo México sin corrupción, justicia, y tantos etcéteras que anhelamos. Es esa construcción cultural de pareja monógama y heterosexual donde el “enamoramiento” opaca la vista y no vemos lo que tenemos enfrente, sino lo que “desearíamos que fuese”.

Hace unos días estaba de hombros caídos escuchando a cientos de estudiantes en un debate sobre liderazgo, sosteniendo la “necesidad” sobre la urgencia de uno. Sus argumentos: Las personas no saben lo que quieren, no se saben organizar, hay que reconocer que hay quien sabe hacer mejor las cosas, no todos “deben mandar”, una cabeza piensa mejor que muchas y entre otros elementos que nos dejan entrever que ya está muy enrazada una especie de servidumbre voluntaria ( recomiendo darle una leída a Etienne de la Boetie) y que con toda legitimidad estamos esperando aquel que ahora sí, no nos falle, el que sea un poco como el tata Lázaro o algún revolucionario del pasado (que por cierto, si nos ponemos a investigar de fondo, esos masculinos de “revolucionarios” poco tienen y sí de los forjadores de institucionalidad actual) el que por favor no nos defraude, ahora sí en pocas palabras “el verdadero amor”.

En muchos espacios he sostenido que el amor es un discurso y como tal, no siempre alcanza para cubrir (a veces sí maquillar) toda la gama de afectos que nos conforman. De ahí que lo que está pasando es un caleidoscopio que ojala sobrepasara “el idealismo de la esperanza”: Celebro que haya un gabinete paritario y que Olga Sánchez Cordero asuma una secretaría de Gobernación (lo digo en la contradicción, dado que personalmente estoy contra todo lo que el Estado representa), pero de ningún modo estoy de acuerdo con la construcción del tren maya o la parafernalia mediática de la entrega del “bastón de mando” que invisibiliza a los cientos de pueblos originarios, me encanta que los Pinos se vaya a convertir en un museo/espacio cultural, pero jamás en avalar al ejército, militarizar al país y hacer ahora una “nueva guardia nacional” (además que vergonzoso las cientos de personas que acosan al tipo del ejército de la toma de protesta, a partir de su supuesta guapura o lo que sea), ejemplos hay muchos, y no todo es blanco y negro, y todo está abierto a muchos caminos e interpretaciones que ahora con des/fortuna se están convirtiendo en bandos facciosos. Los amlovers y los hateamlo.

Es preocupante como la derecha está nutriéndose entre complejos doña Florinda, clasismos y marchas fifí. Es preocupante como una izquierda institucional se está fortaleciendo y repitiendo viejos esquemas de un dinosaurio que tiene nuevos rostros, pero lo más, más preocupante es que tú y yo, estemos hablando de López Obrador, mientras no hacemos nada para trabajar en una organización vecinal, en un replanteamiento en las maneras de convivencia con nuestra/os amigas, pareja o relaciones de vida. Mientras seguimos aceptando en el trabajo la tiranía de explotación disfrazada de vida Godínez y consumismo de fin de semana, sin que miremos más allá de una calificación para acreditar una asignatura o el regocijo del inicio de la quincena. Sin cuestionar la asimetría en nuestras acciones cotidianas, subiéndonos a tabiques de poder y haciendo activismo desde nuestros celulares. Sobre todo, sin dimensionar que no se trata solo de un cambio a la “superación personal” y en la cantaleta del “sí yo quiero, puedo”, sino de un andamiaje ideológico político y económico sustentado en la cosa esa del patriarcado y capitalismo que juegan al amor romántico, ese, que ahora inunda las calles de muchos espacios en el país.

Cuando proponemos una política radical de los afectos y de contra amor, hablamos de una posición y acción ética y política contra cualquier discurso amoroso que violente y controle al ser humano, que cuestiona los mitos, ilusiones y expectativas de los imaginarios hetero-monógamo-normativos, fincándose en ejercicios libertarios a través del consenso.

No hay panaceas ni caminos “verdaderos”, hay construcción de confianza y puentes. Las y los zapatistas por ejemplo, desde la cercanía con la tierra, el trabajo de resistencia y los pasamontañas tienen mucho que decir, y nosotra/os (sí queremos) mucho que escuchar.

Accionar y humildad para el camino que viene.

Somos tierra.

PRIMERO DE DICIEMBRE DEL 2018 FRENTE AL PRIMERO DE DICIEMBRE DEL 2012

Hace seis años, mamá me visitaba y tuvimos una fea discusión a la vieja usanza adolescente porque se negaba a "dejarme salir" a protestar, porque las cosas se "pondrían feas" y sí, la represión fue el sello de esa cosa de gobierno fallido que desde el primer día se dejó ver.
Primero en San Lázaro, corrimos fuerte como tres cuadras y ahí conocí a dos mujeres muy jóvenes que me pidieron protegernos juntas, venían de algún cch y estaban como yo, muy enojadas, corriamos frenéticas por lo que veíamos y afortunadamente en una tienda una señora nos ayudó a resguardarnos, mientras veíamos como golpeaban compañeros.
Nos dijeron que en el zócalo todo estaba muy duro y entre la organización momentánea, alguien nos dieron un raid para allá, otra vez, asustadas a correr (Una de ellas decía, que tenía mucho miedo, pero que más miedo era quedarse sin hacer nada).
Desde Pino Suárez todo el espacio estaba pletórico de mucho desconcierto, susto, enojo, seguimos juntas y las perdí en Madero, donde atrincherados corrimos otra vez, y en Bellas Artes todo era humo, todo desconcierto, éramos cientos de personas de la sociedad civil que no sabíamos a donde movernos, para donde correr, buscamos ayudar a un señor que tenía el rostro bañado de sangre y que gritaba "yo sólo quería ir al metro, ya llegué tarde al trabajo".
Muchas horribles cosas empezaron ese día, muchas horribles cosas siguieron pasando, miles de mujeres asesinadas, miles de personas desaparecidas, cientos de torturado/as, cientos de presos/os políticos, infinidad de protestas, la quema breve de la puerta de Palacio nacional (uno de los momentos más gozosos de mi vida), seis años tremendos.
Hoy seguiremos disintiendo, seguiremos protestando porque tenemos claro, que un "tlatoani" no solucionará mágicamente las condiciones tan enrarecidas que en este país sobrevivimos, seguiremos proponiendo, seguimos en la lucha desde las calles y otras trincheras, y espero, por favor, que mi madre, no siga teniendo razón.

3 de 25 razones por las que la navidad NO es maravillosa.

En estos días y con la búsqueda de un poquito de tiempo, les compartiré mis 25 (número contextual) razones de porque no me gustan estas fechas.
Tal vez soy una grinch o chaira o estudiante mamona de filosofía o todas las anteriores, pero por ahorita comienzo diciendo.
1) Me molesta mucho la hipocresía social. Hace rato vi como unos compañeros de trabajo se abrazaban y "deseaban" parabienes repitiendo las frases comunes de la fecha. Al despedirse una de las personas con su acompañante, dijo cosas muy burlonas sobre la vestimenta del recién abrazado, y juntos se burlaron también de su nombre.

2) Me molestan los dobles discursos en los temas "ecológicos". Veo ahora creciente en algunos círculos, la tendencia de dejar de usar "popote" y uno que otro "plástico", y acompañan su decisión (y que chido) con la imagen viralizada de la compa tortuga atravesada con esas cosas inútiles, sin embargo, algunes después de su malteada, sí van corriendo ya a "colocar su árbolito natural" colgandole cosas a un compa arrancado de su medio y viendo como poco a poco se seca y vuelve cadáver. Y cuando se sugiere una reflexión al respecto, su respuesta es " ¡ay!los artificiales contaminan más" y bueno que decir de...
3) De plano con esto si no puedo y no sólo me pone muy triste sino furica, realmente muy misantropa y tiene que ver otra vez con el doble discurso, pero ahora sí llevado a planos tremendos de incoherencia y es el festín de cadáveres navideño.
Como decía por acá, hace algunos días en el feís: Tu "cena" está recién naciendo y no tiene claro ese compa cachorrito, que viene muy pronto su brutal muerte, so pretexto de la tradición llena de "amor, reconciliación, paz y esperanza", plis me podrían explicar ¿dónde esos elementos en las hembras que les arrancaron a sus pequeños/as recién nacidas, mientras a ellas las siguen explotando más y más, hasta que un día ya no "les sirva" y también las asesinen?

jueves, 24 de mayo de 2018

“Ética de la libertad para las relaciones afectivas”

Hay posturas en la vida que me parecen irrenunciables, principios y ejes que proponemos necesario reflexionar una y otra, otra vez, parlar, compartir. Aquí entra definitivamente las acciones éticas.
Por eso hoy, la propuesta es trabajar desde la “Ética de la libertad para las relaciones afectivas”
Seis propuestas como ejes éticos:
1) Crítica y cuestionamiento
2) Creatividad
3) Cuidado
4) Dialogo
5) Placer
6) Praxis de la libertad
Otras relaciones afectivas son posibles. Otros compartires horizontales y cargados de posibilidades libertarias se pueden construir desde lo cotidiano, desde el acomodo de los días, y por supuesto la ética, las acciones éticas, son la pauta para ello.
Acompáñanos a platicarlo.
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Bienvenida, bienvenide, bienvenido a "Las aventuras de una bruja filósofa" un espacio abierto para presentar andanzas filosóficas disidentes, marginales, feminismos, brujerías, paganismos, veganismos y antiespecismos, y ¡zaz! hasta cine, literatura erótica, zapatismo, poliamor, contra-amor y otras disidencias afectivas. Una miscelánea que pretende abrir desde la duda y el asombro otras perspectivas de mundos, otros mundos posibles.
Ya tengo un ratote con blog, pero hasta ahora me animo a compartirlo http://libertariayfeminista.blogspot.mx/
Y ya de una vez entrados en confianza, también les dejo por acá el twitter. ¿nos agregamos?
https://twitter.com/aventurasDyS
en el feis: https://www.facebook.com/lasaventurasdeunabrujafilosofa/…
Y la chula de mi corazona y tripa es a la que le debo la edición de este programa:
https://www.youtube.com/channel/UCXHujdc00LfZfiTEJ2XXprA

Dias extraños

Los días son extraños y a veces siguen caminos que no dejan de sorprender. Amanecí entusiasta porque conocería a una persona que me llama (llamaba) bastante la atención y tenía la imaginación muy colorida por el encuentro. Y zaz!! Que me deja plantada.

Sin embargo, después de la frustración y el atore ante las expectativas, las sorpresas llegaron, lo inesperado de un chulo pelón guardián, el compartir de una hamburguesa super deliciosa con agua de cacao en un lugar que no leentra a la explotación animal, abrazar muy fuerte a esa muy muy querida cómplice lesbofeminista, hacer corajes en el metro, pero después encontrar a ese leal compita emocional que me acompaña a una platica virtual a Guadalajara, que hablará precisamente de desconfiar del amor y mejor apostarle a los momentos, esos intensos y cálidos que nos llenan de sonrisa.

Ya ahorita en veinte minutos nos arrancamos con la platica por la transmisión en vivo en feis y después de Guadalajara a Morelos, a acompañar el fin de ciclos de la fabulosa performancera Yuliana Neri Arriaga y después, ojalá de tiempo para más andanzas nocturnas, porque tengo muchas ganas de saludar a unos/as amigos bien querides.

La cosa es propongo, bajarle tres rayitas a las expectativas y al frustración de lo que no pasa. La vida corre con sorpresas y el buen ánimo puede abrirles camino. 

Anda, te recomiendo darte una vuelta por el canal Youtubero "Las aventuras de una bruja filósofa"

Hola, mientras se está subiendo el vídeo nuevo en "Las aventuras de una bruja filósofa" te propongo cuatro cosillas sencillas y que le pueden dar un ritmo diferente a tú día.
1) suscríbete al canal youtubero en: https://www.youtube.com/user/lunapenelope1 y échale un vistazo a las diversas propuestas que se comparten sobre disidencias afectivas, feminismos, paganismos y otras disonancias de miércoles o jueves.
2) Agárrate un momentito al día, aunque sea pequeño, pero un tiempo para tí, y date una deliciosa masturbada. Procurarte placer, darle gozo a la cuerpa, es definitivamente el principio activo de nuestra querencia.
3) Si vas en el transporte público (metro, micro, ruta, taxi) deja un ratito el celular y ponte a platicar con una/o desconocido/a. Obviamente guardando las precauciones y prudencia necesaria para este jodido mundo violento, pero sonriete chido con las personas, y siempre habrá el comentario amable con la señora que viene harta del trabajo, el "que tenga un buen día" con la chavala que dejo la escuela para ponerse a trabajar. En la vida ya hay suficientes caras serias, suficiente tristeza alrededor.
4) Escucháte este rolón, ay ay!!! matea un poco, prendete de energía. Agarra de donde se pueda fuerzas para estar/ ser en el mundo.
Y ya en un ratito está listo el video. 
Besus transgresores.

martes, 27 de marzo de 2018

LAS AVENTURAS DE UNA BRUJA FILOSÓFA

Hola, me llamo Diana y estoy enojada con la manera en la que nos han querido imponer el mundo, pero estoy contenta porque desde hace muchos años desde la apostasía y la herejía emprendí algunas aventuras de reflexión que hoy quiero compartir contigo.
Bienvenida, bienvenide, bienvenido a "Las aventuras de una bruja filósofa" un espacio abierto para presentar andanzas filosóficas disidentes, marginales, feminismos, brujerias, paganismos, veganismos y antiespecismos, y ¡zaz! hasta cine, literatura erótica, zapatismo, poliamor, contra-amor y otras disidencias afectivas.
Una miscelanea que pretende abrir desde la duda y el asombro otras perspectivas de mundos, otros mundos posibles.
Suscríbete, pasa la voz y parlemos mucho.

https://www.youtube.com/user/lunapenelope1 


TODOS LOS MIÉRCOLES POR LA TARDE SUBIRÉ CONTENIDOS. 

La palabra zapatista, es grande. Muy grande.

Estaba saliendo del baño (que por cierto, estaba muy limpio) y miren que éramos más de seis mil mujeres, y al salir una compa zapatista me mira y me pregunta: ¿y tu ya fuiste al baile?
Muy sonrojada le contesté: ¡ay! yo soy bien mala para la brincada y no soy le se mucho. ¿Y tu compa? ¿Vamos juntas?
Ay no, -me contestó- yo estoy en mi comisión y mi corazón se alegra de que ustedes bailen, para eso vinieron, para que aprendan y se diviertan.
-Pero vamos a divertirnos juntas, anda.
- no compañera, a mi me gusta mi comisión y cuando se está en la lucha, el baile es para más tarde.


Decidí que mi mejor baile, era estar con ella y nos quedamos un rato platicando, llenando cubetas, cuidando la puerta en aquellas que no había lacito, y nos reímos cuando le conté de el pipi-pie. Me contó que tenía dos niñas y que se las dejo al esposo que era desconfiado pero que también estaba en la lucha.
Después de un ratito me dijo: ya compañera, ya ve bailar, que no veniste a llenar cubetas.
-pero vine a aprender de ti.
- pues ya aprendiste, ya luego te invito a mi comunidad y sigues aprendiendo.
-no supe que más hacer o decir. Tenía muchas ganas de llorar. Estaba emocionada.


Le dije gracias compañera y me fui a ver a las chicas bailar. Que ganas de que las que ahí estábamos viendo o bailando, dejáramos de hacerlo un rato, para hacer también una comisión del baño, para tener aunque sea tantito de su disciplina y amor por la lucha. La palabra zapatista, es grande. Muy grande.

HISTORIAS DE TAXIS

Muy pero muy constantemente tomo taxi, no me da ningun gusto, pero trae una, la vida correteada y pues que se le va a hacer.
Podría contarles muchísimas historias, desde las machinas y que dan miedo, hasta las de compartires del instante.

El viaje de hoy a pesar de la prisa y el tremendo tráfico tremendo, fue bastante agradable, hablamos de lo feo que es el mundo gandalla, el oportunismo, la competencia y la corrupción, y me dijo con toda contundencia, que si queremos cambiar al mundo, tenemos que hacerlo nosotros. Y yo nomas agregue nosotras, nosotres.
Fue breve, fue una pizca de confianza ante esta ciudad que nos come a diario un poquito, un poquito cada día. Aunque a veces se lleva trozos más grandes. 

LA LIBERTAD DEL DIABLO

Everardo González con "la libertad del diablo" logra testimoniar historias plagadas de inmenso dolor con diversos rostros sin rostro. Con descarnados susurros que gritan por esas más de 200,000 personas que han sido asesinadas, desaparecidas, torturadas, desplazadas. Es también un canto doloroso para esas mujeres que siguen siendo esperadas por sus madres e hijas, porque el dolor de la desaparición es más tremendo que el de la muerte.

Hay testimonios de sicarios, de personas que pertenecieron al ejército, de madres, hermanos, hijas. Hay testimonios que desgarran y que nos sacan -otra vez- de nuestra burguesa zona de confort.
Por favor, ve al cine, socializala, comentala, que el horror no mate nuestra corazona, nuestra conciencia. 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Hoy Kate murió

Desde hace muchos años, la reflexión sobre nuestros afectos, en particular esos que hemos llamado “amorosos” me han cautivado, dado que soy una mujer cogelona, afectuosa y que sentí-piensa que lo personal es político, siempre, siempre. He entendido poco a poco que la política de nuestros afectos requiere en todo momento de una descolonización que tiene como herramienta al feminismo radical. Todo ello se lo he aprendido con descalabros y reveses a una compañera que me ha cimbrado la vida. Desde la primera que la leí, se me rompieron supuestas certezas y se abrieron muchas preguntas. Entendí que ese camino normativo del amor que se ha naturalizado en nuestras vidas, es el opio cotidiano de las mujeres de donde el patriarcado toma más fuerza. “Mientras ellos gobernaban, nosotras amábamos” afirmó contundente Kate Millet.



Hoy Kate murió, no he encontrado detalles de qué paso con especificidad, no sé si estuvo acompañada y tuvo tranquilidad, lo que sí me queda claro al leer los muros de muchas compañeras es que nos deja en asombro y con tristeza que se refleja en la lluvia de esta noche.


Gracias filósofa, gracias activista, gracias compañera por tu claridad y por ser Kate Millet la que revuelve las entrañas y nos cambia las vidas.

jueves, 11 de mayo de 2017

Asumo que no he sido, ni soy, ni seré madre de nadie. Sí, quiero ser compañera.

Me jode la fiebre contextual, sin embargo, hoy me la pasado publicando por acá y varios espacios, noticias sobre las madres desde las versiones marginales y alternativas. Hoy particularmente (aunque no pude ir) estuve con las madres que buscan de modo incesante a sus hijas/os/es desaparecidxs en la marcha por la memoria, estoy por supuesto de acuerdo con las crianzas transgresoras y el derecho de las mujeres a decidir por su cuerpa quieran tener o no tener hijes.

Solo diré una vez más. Reivindico mi derecho otra vez, a no ser madre, ni todo el arquetipo que lo acompaña. Fui madre de mis hermanas, de mis padres, de algunxs amigxs, de algunas parejas (así las llamaba en aquél tiempo) de los compitas gatxs y perrxs con los que convivo desde hace ya algunos años, pero no, ya no. Renuncio al mito de la madre como cuidadora que juega un papel de poder desde la co-dependencia, desde el chantaje del sacrificio, desde el “destino femenil” del “hacerse cargo”. 

Me gustaba ser madre, me daba “mágica y justificada” autoridad y control, porque desde ahí encontraba zona de confort en los nudos emocionales con los que aún no podía lidiar, pensaba que llenaría “algunos huequitos”, desde ahí justificaba “el abandono” de mí, porque lxs otrxs son primero. Me gustaba tener poder “desde el amor”. ¡Uf! Darse cuenta del monstruito que era y que cultivaba desde tantos años, no solo me ha causado mucho vómito, sino una purga de la que hoy aún no me libro. Sí, sí, (aguanten) es un proceso. 


Y hablando de arquetipos, fui una controladora madre tipo Virgen María, Demeter, Atenea, Isis, Cihuacóatl, sino pregúntenle a la “bastet” como la regañaba, como era “consentidora” con la luna, como intenté “aleccionar” a mis hermanas ante las experiencias de la vida, como me “victimicé” por ayudar a mis padres en cosas importantes de la vida.

Me gusta cuidar, me parece muy muy importante estar al pendiente del otrx, me encanta compartir, querer, apapachar, (me encanta cierto tipo de cursilería) me parece fundamental ayudar, apoyar, pero ya no como madre, y sí como compañera, sí como cofrade, desde la horizontalidad, desde la fuerza del camino conjunto.

Y sí, soy una “cáncer” (sí me interesara hacer determinismos desde la astrología) pero como mujer agua, también sé navegar, aprendo a hacer colectivo, aprendo a estar conmigo, muy sola y muy acompañada de mí. Quiero ser (pensando desde los arquetipos míticos) y trabajo en ello, la Artemisa, Diana, Sekhmet, Morigan, la Tara negra.



Asumo que no he sido, ni soy, ni seré madre de nadie. Sí, quiero ser compañera.

Amo a Luz (la mujer que históricamente se presenta como mi madre) pero por razones diferentes al arquetipo convencional, sino por un pacto constante de conocimiento, desencanto y convivencia; además, porque es una mujer profundamente comprometida, leal y amorosa, sea madre o no. Respeto mucho a las mujeres que han decidido ser madres de hijxs humanxs, no humanxs, etc. Y he de confesar, que alguna vez las envidie y por ello intente imitarlas. Pero no, soy una mujer que ya no quiere ser madre, ni biológica, histórica o simbólicamente.

Y tan, tan.



martes, 9 de mayo de 2017

No quiero enunciarme desde la muerte

¡Que días! No solo son los feminicidios de las mujeres en Puebla, o Estado de México o Lesvy, no solo son once años de Atenco y la impunidad a la violencia sexual, no solo son los campos de concentración en Chechenia, la "venta" de mujeres para la explotación sexual o el infierno en las calles que viven (vivimos) millones de mujeres al salir a trabajar, a vivir, al tomar las calles o las mujeres secuestradas en Nigeria, no solo son –otra vez- lxs machxs progres- con trapitos lindos “limpiando” nuestro “vandalismo. No solo son siglos de impunidad, violencia y hartazgo. No es nada más el patriarcado, las fauces del capitalismo, o los tentáculos sutiles de la heterosexualidad disfrazada de rolas y cartitas de amor, no es solo eso, sino es TODO eso, y lo que pasa a diario, y lo que seguirá pasando si esta canija ignorancia, indiferencia, sordera, y los etcéteras necesarios, nos sigue comiendo.

Estos días fui carne herida por la extrañeza, la rabia, el dolor, y como resaca grande, esa tristeza que ya no cabe en la cuerpa, que no se vomita, que no se quita con un abrazo, ni con lindas palabras de ánimo. Y precisamente así, enfermas, tristes, aisladas es como ha querido imponerse la ignominia, es como el monstruito patriarcal se fortalece y hace una sombra grande, grande a las acciones, a los pasos. Es así como nos quieren, calladas de cansancio, casi muertas.



Ahora no tengo más que decir, pienso en estrategias, en modos de compartir caminos más allá de los hastag y las redes sociales, las marchas, tomas de calle, manadas y abrazos colectivos ( y de ningún modo denosto ninguna de estas formas, las valoro como urgentes y necesarias) pero hay un mundo más allá del feis, las fotos chulas, feministlan y las polémicas interminables en las redes sociales que a cada rato y todo el tiempo, me da bofetadas de realidad, donde no tengo, se me agotan, me faltan herramientas para lidiar, comprender, explicar, situar, lo que día a día, en la colonia, en la escuela, en los pasillos de cualquier lugar, en los gritos de de los vecinos, en las conversaciones de la micro, o en el metro o en la calle está pasando.



Me siento tan rebasada. Quiero guardar silencio y con calma, ver el modo en que puedo co-participar en este mundo, en este mi contexto, con estas las personas que quiero, pero sobre todo con las personas que no quiero.

Pienso en Pizarnick y en el “horror de habitarme, de ser -qué extraño- mi huésped, mi pasajera, mi lugar de exilio” Pienso en el Sartre y el infierno “son lxs otrxs” pero también a la Levinas “el bálsamo y mi espejo”, pero sobre todo pienso en mi madre y sus abrazos, sus pláticas interminables y hasta las cinco de la mañana, en su dolor y entusiasmo, en sus ganas y en sus ojos, me siento una caracola lenta pero con antenitas abiertas, que es rebasada por el tiempo y la circunstancia.

Pienso en que no quiero enunciarme desde la muerte y desde el #porsimematan, no quiero, no quiero, no quiero.

Ahora solo quiero salir a caminar bajo la lluvia antes de llegar a compartir la última clase.


sábado, 29 de abril de 2017

Tres películas: Diferentes formas de ver cine y arrancar la tristeza pegada a la piel.

Tres historias muy distintas, absolutamente dispares, pero que esta semana me han dejado con reflexiones abiertas y muchos suspiros que aspiran a comprender un poquito de los pliegues de los mundos.
En las primeras dos películas, mujeres que tienes que lidiar con su contexto juvenil y militar respectivamente, y que desde su narrativa sobreviven a la hostilidad de un mundo patriarcal que siempre acecha. En la primera hay canibalismo, en la segunda una paradójica amistad.

En “Voraz” (Grave/Raw, 2016) Justine no es depredadora prototípica, la compa directora Julia Ducournau es cuidadosa y sobria. En Camp X-Ray (Campo de Rayos X o Atrapada en Guantanamo, 2014), Peter Sattler, no nos muestra a una Amy Cole sádica que termina como los “otros” (sus colegas) tratando al semejante (¿será acaso un semejante?) como basura, e intenta todo el tiempo (aunque no sé qué tanto lo haya logrado) salir del maniqueísmo melodramático.




Me causan pasmo los escenarios: No es una escuela para estudiar veterinaria sino otro reducto de violencia normalizada que se pone el traje de adaptación.  

Tampoco es una cárcel sino un campo de concentración, además un infierno que nos deja muy clara la metáfora del mito del sisífo.




Rituales de paso que te pretenden convertir a las mujeres en lo que un sistema quiere de ellas. En ambos casos, ese intento fracasa.

En la primera hay sangre (aunque no demasiada) y una excelente metáfora de iniciación sexual, en Camp un ambiente de desolación que deja tristeza pegada en la piel.

Ambas mujeres buscan su identidad: una de ellas se une de interesante forma con su hermana mayor, en la otra, se establece una peculiar relación amistosa, que nos permite saber de la alteridad en otra de sus tremendas formas.

Justin le da fuerza a su momento, sus pelitos en las axilas, su frenesí, su ética, nos coloca frente a una pieza compleja y estéticamente brillante.

Amy Cole abandona la ronda de vigilancia en el sentido del pasmoso rutinario y se atreve a mirar a Ali, no como un supuesto terrorista, no como el malo, sino descubre a un humano que busca desesperadamente leer el último tomo de la saga de Harry Potter.

“Voraz” (Grave/Raw) y Camp X-Ray (Atrapada en Guantanamo), me ha permitido aprender, empatizar, me han enseñado (otra vez) a indignarme.

No hablaré por el momento de la tercera, “Guardianes de la Galaxia” seguramente esto ya se hace a raudales, pero me ayudo en un viernes cansadisisimo a reír, a saberme Groot y ahora también Mantís, a escuchar música que me encanta y entender la fortaleza de la amistad, la importancia de matar simbólicamente del padre y reconocer a nuestras madres.

Si quieren fortalecer su vida de adentro, que enseña a mirar distinto su vida de afuera. Vean cine, vivan cine.





DIANA MARINA NERI ARRIAGA.