Las brujas que somos

Las brujas que somos
La vida está en gran parte compuesta por sueños. Hay que unirlos a la acción: Anaís Nin

domingo, 21 de julio de 2013

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y EL POLIAMOR.

Entre nubes e ideas, ojala nos encontremos en nuestro programa semanal, la casa de los 1000 cuartos, el espacio ciberfónico de las disidencias amorosas, que ahora planteará el tema: LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y EL POLIAMOR.  Experiencias, recorrido cronológico y hasta rastreos de por aquí y por acá del impacto alternativo y mediático de la propuesta poli-contra amorosa.



¿Nos acompañan?



En vivo todos los lunes de 8.30 a 10 de la noche DIANA MARINA NERI ARRIAGA E ISRAEL LUGO HERNÁNDEZ  son los intermediarios de las propuestas poliamorosas que se quedan abiertos a seguir parlando cualquier día y momento en los archivos de audio. 

viernes, 19 de julio de 2013

¿Muñeca terminal o egoísta androide?

Estoy formada en la inmensa fila de los que sobreviven a un duelo  o por lo menos lo intentan.


Mi historia es como la de todos, tal vez un poco más de rabia, salpicados de un menos nunca y el promedio requerido de lágrimas. No es la primera vez que conozco la fuerza avasallante de la palabra ADIOS en la boca del prójimo, en mi boca maltrecha; ni tampoco la primera ocasión en que oscilo entre negación y la euforia. Sin embargo, es el dolor la huella permanente que me permite entender que por más que huya  e intente barrer hasta en los más tremendos huecos, es -la primera vez- que asumo que el dolor se quedará ahí, entre la memoria y el cuerpo, entre los pies de futuro.


Me siento como perra herida, con un tumor en la matriz que no para de sangrar. Y la perra es atrapada por el reflejo, y su tumor se hace tan grande, que entonces huye de los otrxs para no contagiarlos, para que aquellas miradas tiernas que sobreviven al hartazgo no sean atrapadas por la desgarradura.

Y entonces recuerdo como se desvelaba por verme dormir, y como ahora lo hace por verla a ella, no solo me causa espanto sino aborrezco la tendencia mundana a la repetición.  

Sí, mi sonrisa ha cambiado y apenas queda una mueca, tengo tetas ajenas y rostro duro. No por siempre, no por hoy, sino mientras dure este respiro de rabia y hechizo roto.



¿Muñeca terminal o egoísta androide? Un poco de ambas en lo que aprendo a dormir y decido salir de la fila, en lo que recobro alguna inocencia para arrancar las cuchillas de madrugada, entre tanto, escucho quedito las cenizas de lo que ayer respiraba.  Gracias por éste duelo, siempre se aprende tanto del germen de la orfandad.

DIANA MARINA NERI ARRIAGA


Primeros apuntes sobre la apuesta feminista de la Postpornografía: Radicalidad en nuestros cuerpos

Comparto los nuevos caminos de investigación a los que me estoy asomando referente a la postpornografía. 

Acá el texto:


http://www.elciudadano.cl/2013/07/10/73165/primeros-apuntes-sobre-la-apuesta-feminista-de-la-postpornografia-radicalidad-en-nuestros-cuerpos/




Gracias a Cristián Andrés Sotomayor Demuth por la publicación del texto en el periódico 

digital "El ciudadano"


                                                                                                                                                DIANA MARINA NERI ARRIAGA

jueves, 18 de julio de 2013

¿Cuál es el canje que me haces tú?

Dicen que el amor está sobrevalorado, no me parece que sí, si es que se sigue enarbolando como un estandarte que lo salva todo, me parece que no, si es un ingrediente que conforma una relación, un modo consensuado de estar, amar al otrx.



Haces una afirmación contundente pero llena de aristas: Hablas de amor y cuando no hay más que decir, repites como mantram  el “te amo” al infinitum. Hoy te hago un canje, sencillito pero vital.

Un menos te amo y un poco más de solidaridad, de esa de camaradas… de esa que cuando el silencio no alcanza y nos desespera la incertidumbre, un abrazo cobija, un oído abierto, asertivo, hace la diferencia.

Un menos te amo y sólo un poco de paciencia. Mi personalidad es desesperante, la ambivalencia es un poco más, pero en muchos idiomas, modos y manos sudadas te he pedido que no huyas (y sí si sé que la que se va de los restaurantes a media platica soy yo) pero no evadas, no enfurezcas. Tienes sí, todo el derecho de hacerlo, pero tirar las naves, y después decir un te amo, me deja en total indefensión.



Un te amo menos y una rayita también menos  a la suposición. No hemos hablado siquiera y tienes la espada desenvainada, el corazón afilado y ya mis gestos son una amenaza, y repito lo que ya muchas veces a los bosques y a ti he repetido como letanía, no te miro como un enemigo, ni te odio y/o desprecio. Con letras mayúsculas tengo un traje de tristeza y se ha convertido en una lapa que probablemente potencializa mi egoísmo, mi desazón, nuestra lejanía.

Un más te amo y un menos egoísmo. Eso me hubiese gustado cuando recién te enamoraste y antes de que el te amo múltiple que ahora te habita, te hubiese permitido  escuchar, y no caminar a tropel, solo con tripas sino con un poco de conciencia. ¿Dónde quedo la amistad y la cofradía? ¿Cómo poder hablar de cómo nos sentimos y cómo vamos caminando si ya la disposición es estar a la defensiva y tan entusiasmado con los nuevos ojos que todo se mide desde ahí?



Celebro que tu compañera sea tan comprensiva, abierta, pero mi egoísmo, tú egoísmo es tan otro.

Yo también  te amo, pero no será la palabra mágica que nos haga comer la panacea, todos estos años, toda la vida compartida nos han permitido saberlo y ahora estoy clara que es un ingrediente que batido, sólo arrojado a nuestra vida, y no conjuntado con intimidad, amistad, comprensión, respeto y mucha, mucha comunicación, queda perdido entre mucho dolor.

Hoy estoy así, dolorosa, triste.




Cada quien hace lo que puede, con lo que se puede, como puede.

¿Cuál es el canje que me haces tú?


¿Podremos siquiera volver a mirarnos?

                                                                                                                                                   DIANA MARINA NERI ARRIAGA