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lunes, 4 de noviembre de 2013

Los muertos desde mis caminos de Noviembre

Iba a empezar diciendo que tengo el corazón partido en dos, pero no, más bien tengo dos corazones que hoy se acomodan para latir dado las dos conmemoraciones y tradiciones (de las pocas que respeto y sigo a cabalidad) en relación a los muertos. Por un lado nuestro respeto al Mictlán y todo lo que esto representa para el pueblo mexicano, desde la ofrenda y sus coloridos significantes, hasta el tequila y la visita a los panteones, las canciones y la lloradera de mucha nostalgia. 

Ya llevo por ejemplo, mis dos calaveritas de azúcar que representa a los dos hombres que amo, estoy prendiéndole velitas a mis muertos de vida y corazón, además de que le entraré bien sabroso al chocolate y pancito. Pero por otra parte, también es hoy la noche más oscura, es el feliz año nuevo Samhain, donde desde la tradición celta y de las brujas con las que bailo en aquelarres y conjuramos en ritos de mucha sombra y luz, hoy se descorre el velo que separa nuestros mundos y es un momento perfecto para que los paganos trabajemos en la adivinación y las invocaciones. 

Ahh y también me encanta jugar a los disfraces, y aunque no concuerdo en lo absoluto con todo el asunto Halloween en términos del consumismo occidental, si es muy buena oportunidad para asumir juego de roles, alter egos y divertirse nomás por el placer de ser Drácula, zombi, vampiresa, calaca viviente o monstrita en extinción, jejeje, el placer de salir a la calle y reír con desconocidos, pedir una calaverita adulta y jugar a la sorpresa. 
Por todo ello hoy salgo con caldero y pan de muerto, mañana con un disfraz que comparte el desparpajo de caminar atascada de latex y sangre.

Salud!







domingo, 13 de octubre de 2013

2 de octubre ¿1968 a 2013 qué ha cambiado?




























Hoy duermo muy pero muy triste. 

¿Qué pasa para que estemos como país en este tremendo agujero de brutalidad, ignominia, represión?

Hoy miles tomamos las calles no sólo para decir que han pasado 45 años de firme memoria, sino que también está ahí, Acteal, Lxs presxs políticos, Atenco, los feminicidios, Aguas Blancas, tantos desaparecidos de esta guerra que no acaba, la lista es larga, larguísima.

Gritamos y nos volcamos con tremendas ganas creativas en esas calles que son de todxs, pero una vez más, esos grises, los orcos del sistema, nos atacaron; con infiltrados, balas de goma, gases lacrimógenos, cascos, toletes, escudos usados como armas, y no solo nos encapsularon, golpearon y arrestaron, sino pretendieron –otra vez- infundir su doctrina de miedo, eran tremendos los rostros de esos jóvenes de 14, 15, 16 años que hoy, precisamente hoy, era su primera vez, su primera marcha de conciencia y denuncia, su espacio subversivo como canción de mundo distinto.

Hoy Israel Lugo, mi compañero amoroso de vida, está golpeado, hoy hay más de 50 presos, más de 70 lesionados, y miles de mujeres y hombres concentrados en un “porque el color de la sangre jamás se olvida” en un ángel de la independencia que promete insurgencia.

Sí, yo también soy anarquista porque soy radical, porque voy a la raíz y está se encuentra podrida. No vacilo en denunciar que este sistema y sus instituciones apestan, y sus grises orcos sólo representan esa mínima expresión de esa miseria humana, de ese rostro de poder que pensaría que su pretensión de miedo nos apreso.

Pero no, no es así, estoy triste pero también tengo unos rayos de confianza tremendos, y mañana, en un ratito, seguiré trabajando con semillas de rebeldía, de nuevas informaciones, de abrir sencilla pero honestamente la reflexión de quienes apagamos la tele y prendemos la organización colectiva.

No están solxs compañerxs, No estás solo Alberto Pathistan. Y sí, nos tienen miedo porque no les tenemos miedo.

P.d. Yo también soy la puta de cabaret, la hija de la chingada, la puta madre, la prostituta, o el puto prostituto, de ahí que no cantaré consignas, misóginas y homofóbicas. Si gritaré:

¡Porque el color de la sangre jamás se olvida!
¡Los masacrados serán vengados!
¡Vestidos de verde olivo!
¡Políticamente vivos!
¡No has muerto!
¡No has muerto camarada!
¡Tu muerte!
¡Tu muerte será vengada!
-¿Y quién la vengará?
¡El pueblo organizado!
-¿Y cómo?
¡Luchando!
¡Entonces…
Lucha, lucha lucha!
¡No dejes de luchar!
¡Por un gobierno obrero,
campesino, indígena y popular!


No le apuesto a la venganza, pero sí a la memoria viva, muy viva y por supuesto a la acción directa.

DMNA.

martes, 2 de noviembre de 2010

MUERTOS

MUERTOS

Alberto Híjar

Desde hace nueve años, un grupo de prostitutas de La Merced invitan a celebrar el día de muertos. Este año cerraron la calle de Cruces, entre Mesones y San Pablo, colgaron papel picado entre las dos aceras, instalaron su ofrenda en el tercio final de la calle cubierta de pétalos de cempoalzuchitl, desparramaron zapatos de tacón alto, formaron cruces en el suelo con flores y veladoras y recorrieron la calle con mascaras de calaveras y carrilleras donde portaban biles, espejos, condones y biberones para dar a entender su maternidad difícil. Las aceras y los extremos de la calle estuvieron repletas de espectadores y sólo falló el sonido que nunca instalo la Delegación apenas representada por los policías que tomaban nota e informaban por radio. Cineamano contribuyo a la ofrenda con sus asombrosas secuencias del tren del que suben y bajan indocumentados que se transforman en vías desoladas, vecindades habitadas por personajes tan efímeros como los trazos precisos de Pío sobre la placa del retroproyector cubierta de bicarbonato de sodio.



Ni folclorista ni rutinaria, la ofrenda preparada en la última semana de octubre, resulta de la convivencia y la reflexión sobre las muertes generalmente violentas o por efectos secundarios de las vidas infames como en el caso de Angélica que nunca atendió su mal hepático hasta que un coma la sacó de la calle donde fue enérgica defensora de sus compañeras que la vieron siempre como la hermana mayor capaz de enfrentar las agresiones de policías, militares e inspectores de calle ávidos de cuotas acordadas con padrotes y dueños de los hoteles. Todo esto concreta una ofrenda donde priva el clamor contra la muerte denunciada como violencia prevista, cotidiana, impune. Con caligrafía torpe por la falta de escolaridad, la denuncia dolorosa se acompaña de dibujos para reiterar la agresión como norma, tal como representa la breve actuación de la violación y el asesinato que cada año se repite con actrices improvisadas empeñadas en contradecir el mito de la vida fácil de las prostitutas.



El privilegio de estar en esta ceremonia de difuntas, se explica por la articulación resultante de años de trabajo organizativo, alrededor de 15, por el antropólogo Álvaro Angoa que ha logrado incorporar a la diseñadora gráfica Elsa Estrada al diseño de la propaganda, de los vestidos y de los objetos simbólicos. Elsa cosió una a una las carrilleras y fabricó las máscaras. A partir de este trabajo que el año pasado contara con un amplio local como sede, se atenúan las agresiones con denuncias y se formalizan posibilidades como la de un centro de alfabetización y esparcimiento. Esta es una necesidad urgente porque la fatiga de permanecer de pies con tacones muy altos entre servicio y servicio, no puede aliviarse en la calle o el hotel. Algunas tienen hijos pequeños que deben atender y no hay donde, ni pueden desprenderse del sitio asignado por el riesgo de sufrir golpizas y represiones de todo tipo. Álvaro las escucha, las apoya con trámites lentos y difíciles por el desprecio machista de las autoridades y asiste a reuniones de madrugada en las peligrosas calles del tradicional mercado gigantesco sin recibir a cambio más que gratitud. Logra así abrirle paso a la esperanza en medio de la muerte circundante concretada en los impedimentos para la vida personal y compartida. Esta dimensión vital hace del erotismo una sobrevivencia irreductible a la sola relación sexual. En la ofrenda del viernes 29, las máscaras propiciaron el milagro de la comunicación usualmente evitada en la oferta y la demanda sexual y por la desconfianza ante todo transeúnte que puede ser inspector o reportero amarillista a quien nada importa la afectación del secreto ante la familia y los vecinos.



La ofrenda fue anunciada como intervención de la calle para usar la terminología estética actual. No sólo fue intervención sino liberación de una calle donde todo se compra y se vende para transformarla en fiesta y don compartido. Algunos fuimos favorecidos al final con sendas cazuelas de arroz y mole, y todas y todos comimos pan de muerto y atole. Se trata de dar, de compartir, de solidarizarse por vía callejera opuesta a las vallas metálicas que impiden acercarse al Palacio Nacional y a la Suprema Corte de Justicia pese a los stands que sustituyen lo autentico con lo grandote y excesivo. Tras las vallas, fieros policías bien pertrechados esperan quién sabe a qué enemigo. El Centro Histórico de México está en estado de sitio para equipararse a la militarización de la vida, a la imposición de la muerte como vida cotidiana, a las obscenas declaraciones de Calderón amenazante y envalentonado por la impunidad de los asesinos de gente común y la matanza masiva de jóvenes en fiestas intervenidas por el Mal incontenible. El Mal impone el terror como vida cotidiana y lo alienta con llamados a la competitividad para que triunfe el más fuerte y a las inversiones extranjeras que han destruido la solidaridad y devastan la tierra, el aire, el agua. La condena a muerte por el Estado ha tenido en ofrendas de muertos como la de las 400 prostitutas organizadas en una parte de La Merced, una tregua de esperanza vital y erótica
1º noviembre 2010



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PROBADITAS DE CONTRA AMOR.

  Tiene mucho que no hablo de contra amor, y ya es urgente retomarlo en términos de la palabra escrita y hablada para compartir, ya que en l...