Las brujas que somos

Las brujas que somos
La vida está en gran parte compuesta por sueños. Hay que unirlos a la acción: Anaís Nin

viernes, 29 de agosto de 2008

Incesto


Hola papá, te traigo un regalo!.


Es un chico de los que a ti te gustan.

Lo estoy desnudando ¿ves?

Ahora le desabrocho la bragueta y le cojo la polla, ahora se la estoy tocando -¿ves cómo se la lamo?-

ahora me la meto en la boca e imagino que es a ti a quien se la chupo.

Te miro a los ojos mientras me follo a tu regalo.

Me gusta sentirme observada mientras

-¿cómo se llama?-

me come las tetas y me mete un dedo en el culo,

me está mordiendo en el cuello y me dejo llevar.

Ahora que sé que me estás mirando

pienso si te estarás masturbando sin esperar a que acabe;

sin esperara que este tipo se marche y me reúna contigo detrás del espejo.
María Lapachet nace en 1978, en Córdoba (España), ha vivido en Irlanda e Inglaterra por breves periodos de tiempo. En el año 2001 viaja a Estados Unidos donde estudia Management and Communications y decide establecerse en Long Island, New York. Lapachet ha publicado una colección de poemas, New York, New York a Poetic Journey (2003), y una colección de relatos, The Year of the Cat (2004). Su trabajo se puede leer en varias publicaciones online, en la antología Esperanza: muestra de poesía joven cordobesa (Pedro Ruiz Pérez, ed. 2004) y en la antología de poesía norteamericana The Colors of Life (Howard Ely, ed. 2004). Desde julio colabora con el periódico independiente The Indie como columnista y responsable de la sección hispana. Actualmente trabaja en varios poemarios en ingles, un ensayo feminista sobre polyamory y una novela ambientada en Manhattan.

muchas estamos hartas!!!!


El poema de la puente

Kate Rushin


Estoy harta,

Enferma de ver y tocarambos lados de las cosas

Enferma de ser la condenada puente de todos

Nadiese puede hablar

Sin mí

¿No es cierto?

Explico mi madre a mi padre mi padre a mi hermanita

mi hermanita a mi hermano mi hermano

a las feministas blancaslas feministas blancas a la gente de la Iglesia

Negrala gente de la iglesia

Negra a los ex - jipislos ex - jipis a los separatistas

Negroslos separatistas

Negros a los artistaslos artistas a los padres de mis amigos…

Después tengo que explicarme a mí mismaa todos

Hago más traducciones que las malditas Naciones Unidas.

Olvídense

Me enferman

Estoy enferma de llenar sus huecos

Enferma de ser su seguro contra el aislamiento de sus autoimpuestas limitaciones

Enferma de ser la loca en sus cenas festivas

Enferma de ser la rara de sus meriendas del domingo

Enferma de ser la única amiga Negra de 34 individuos blancos

Encuéntrense otra conexión al resto del mundo

Encuéntrense otra cosa que los legitime

encuéntrense otra manera de ser políticas y estar a la moda

No seré su puente a su feminidadsu masculinidad

Su humani-dad

Estoy enferma de recordarles que no

se ensimismen tanto por mucho tiempo

Estoy enferma de mediar sus peores calidadesde parte de sus mejores

Estoy enferma de recordarles que respirenantes

de que se asfixien con sus propias tarugadas

Olvídense Crezcan o ahóguense evolucionen o muéranse

La puente que tengo que seres la puente a mi propio poder

Tengo que traducir mis propios temores

Mediar mis propias debilidades

Tengo que ser la puente a ningún lado más que a mi ser verdadero

y después seré útil





La afromamericana Kate Rushin nació en 1951 y se crió en Camden y Lawnside, New Jersey. (“Lawnside era un pueblo totalmente de Negros”). Por doce años ha vivido Massachusetts donde ha trabajado como maestra de poesía de las escuelas públicas de Boston, ha sido miembra de la colectiva de la librería de mujeres New Word, y ha desarrollado para la radio un programa comunitario para las mujeres de Boston.

ansiedad