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miércoles, 23 de agosto de 2023

Más bien prefiero pensar en la amorosidad como un caleidoscopio que se siente y expresa desde diversos lugares y emociones específicos...

 En un domingo en el metro de la Ciudad de México me voy a poner un poquito metafísica.

Agradezco profundamente a la vida y a la buena toma de decisiones (qué es también, consecuencia de un trabajo de sentipensar de muchos años, y que reconozco se ha vuelto un privilegio) por encontrar y tejer afectos muy intensos y de largo plazo con personas que en reciprocidad me valoran y respetan, de una manera profundamente tierna.
Este año ha sido profundamente complejo y la forma en la que me están acompañado cada une, desde su singularidad, está plena de paciencia y amorosidad.
Como ustedes saben yo no le apuesto al amor como un masacote unívoco que acomode todos los afectos, esto sería injusto e imposible, por toda la carga tremenda de idealización y expectativas que conlleva.
Más bien prefiero pensar en la amorosidad como un caleidoscopio que se siente y expresa desde diversos lugares y emociones específicos, Y que además lleva múltiples apellidos que son más que sustantivos.
Y todos estas afirmaciones me quieren llevar a decir que en las últimas semanas, he recibido unos obsequios de libros, profundamente atinados para mi momento actual, es tan chulo que conozcan a una y que intuyan exactamente lo que estoy urgida de leer. Estoy tan encorazonada.
Gracias Guadalupe, Gracias Israel. Esos libros que se traducen en atenciones y cuidados me dan alegría en medio de tantas dificultades. Y bueno no es solo se trata de libros 📚, sino su accionar cotidiano, es la llama 🔥🔥 intensa que arde en mi vida.

MI ÚLTIMA PARTICIPACIÓN EN DIALOGOS EN CONFIANZA

 Ell día viernes 18 de agosto, me invitaron para compartir sobre el tema ¿amor por siempre? en el programa de diálogos en confianza que transmite canal 11, acá les dejo el enlace, por si le quieren echar una miradita y después una platicada para saber su opinión y postura.

Que la vida nos permita construir dialogo y desmontar 27890 falacias y parásitos de nuestro pensamiento.



domingo, 4 de mayo de 2014

A un año del adiós

Las ganas de contar 10 breves anécdotas de 10 breves años de una breve relación amorosa.

1)     Nuestra primera visita a la playa. Nos embargaba una emoción del primer compartir en un espacio donde en particular para él significaba su abrazo a la playa. Pero esa isla de pájaros fue desbordada por una parvada, que digo, una marabunta de moscos sangrientos que nos atacaron sin cesar, la noche romántica fue de hinchazón y me puso un ánimo poco lindo para el compartir, como nos reímos al día siguiente cuando a la hora de hacer “bucitos” la única habilidad que mostré fue el desparpajo de mis “nalguitas” que no se hundían. Horas de risa, muchos besos.

2)      Es maravilloso que cuando conoces a una persona, ésta se ponga a platicar toda la noche con tu pareja de ese momento y al amanecer estén cogiendo los tres.



3)      Aún recuerdo esos ojos penetrantes, nítidos y amorosos que cuidaban mi sueño, que hacían vigía a la construcción de nuestro instante. Después tú pluma en tus cuadernos arrugados, después el poeta en el que te convertiste.

4)      Lo “chispa” de grabar juntos nuestro primer porno, preparar el escenario, las interpretaciones y diéramos rienda suelta a las posiciones y desbordes, para que a la mera hora, nunca pudiéramos ver los resultados, dado que lo grabamos en una cámara de video que regresamos casi de inmediato sin poder cambiar el formato para poder disfrutarla.



5)      El dolor cuando falleció tu padre. el humano en el que te convertiste después. Las horas en el hospital, nuestro acompañamiento en los momentos más difíciles de la vida. Y la visita de ella de quien seguías tan enamorado y que en ese momento cuando íbamos ambas a un lado de ti rumbo a tú casa lo triste pero lo nervioso que estabas por la situación, definitivamente si las circunstancias hubieran sido distintas hubiese sido a un hotel y no a tú casa donde nos hubiéramos dirigido.

6)      Cuando en aquel restaurante hicimos el juego de las verdades y entre tantas ideas intensas y puestas de emociones sobre la mesa, destaco tu fuerte molestia: “mis uñas medio pintadas” Moríamos de risa, nos abrazamos tan fuerte.

7)   El día en que sellamos nuestra “trieja”. Primero los interminables diálogos de encuentro y no, horas de acuerdos, desazones pero una fuerza de impulso compartida que dio vuelco en aquel lugar, el nervio de esa primera vez, sus cuerpos, sus movimientos, nuestras miradas, fabulosa complicidad. La primera de cientos de sabanas en –cama grande- compartida.



8)   Aquella ocasión en que me acompañaste a la clínica del ISSSTE y en las horas de espera me pedías “nombres” a lo que vivíamos, pero sí bien sabias que desde que te conocí de modo hosco, abrupto y poco romántico ya había comenzado a amarte ¿pensabas que compartir tus fotos tan significativas en la segunda cita no tenían frutos encarnados en mi sentir amoroso? Propuse un volado, que gran torpeza emocional, ambos sabemos lo que siguió.

9)      La primera vez que fui a verte jugar. No conocía de la estrategia y estaba llena de absurdos prejuicios, pero cuando mire tu posición, el manejo con el balón, pero sobre todo cuando te vi con tus compañeros con el respeto que le tenían a la pantera, entendí que quería que esa pantera estuviese muy presente en mi vida, pero aún más, esa intensa cofradía de equipo me permitió admirar y respetar tu trabajo, tu mundo, y que la conjugación se sellaba en miradas poderosas, sonrisas y abrazos que aún están presentes en la memoria persistente que me acompaña.



10)   Nuestra amistad. Pensé que seríamos “viejitos juntos”, ¿te acuerdas de las bromas al respecto? pensé que independientemente del discurso amoroso, las historias compartidas, la fortaleza de los días, nuestra amistad estaría siempre vigente, y siempre nos acompañaría ante la tormenta y los días de “bomita” como decías. Fue así durante casi diez años, y aún con todos los vaivenes  de esa historia que solo tú y yo conocemos, pero no fue así, por lo menos no ahora.


Tengo mucho más que decir, pero otra vez el silencio. Gracias compañero. Lo demás es historia. 




viernes, 2 de mayo de 2014

Permisos a un año del adiós




Me voy a dar un breve permiso que comienza hoy y hasta el último minuto del domingo para saberme en algunas variaciones de melodrama y otras más de sí, ya intenso drama... de vez en cuando sabe bien, sobre todo cuando se hace -previo- un buen trabajo cotidiano en los sentimientos y las ideas, cuando se reflexiona y se expone ciertos matices de la intimidad. ¿Qué no sostenemos que lo personal es político?

Este es el momento que decido abrir ésta parte de mi.

Para empezar una de mis grandes pelis favoritas, con uno de los poemas que me traen en lagrimeo.

https://www.youtube.com/watch?v=53GU6edDyvo


Lo Cotidiano

Para el amor no hay cielo, amor, sólo este día;
este cabello triste que se cae
cuando te estás peinando ante el espejo.
Esos túneles largos
que se atraviesan con jadeo y asfixia;
las paredes sin ojos,
el hueco que resuena
de alguna voz oculta y sin sentido.

Para el amor no hay tregua, amor. La noche
se vuelve, de pronto, respirable.
y cuando un astro rompe sus cadenas
y lo ves zigzaguear, loco, y perderse,
no por ello la ley suelta sus garfios.
El encuentro es a oscuras. En el beso se mezcla
el sabor de las lágrimas.
Y en el abrazo ciñes
el recuerdo de aquella orfandad, de aquella muerte.

Rosario Castellanos

miércoles, 30 de abril de 2014

Yo fui una niña feliz, pero también fui una niña infeliz

Yo fui una niña feliz, pero también fui una niña infeliz. Mamá y Papá eran pacientes y muy amorosos, tenía algunas responsabilidades “extras” de hermana mayor, pero disfrutaba mucho de “sentirme” responsable y saber que podía abrazarlos apretado y consistente; los besos eran nuestros modo de decir a cada rato “te quiero”; pero ir a la escuela era muy difícil. En segundo año de primaria, me enamoré perdidamente de un amigo al que su mamá vestía de mujer, y a ambos nos gritaban muchos insultos. A él –decían- por ser gay y mí por gorda. Soñábamos en aquella época en que nos “casaríamos” para huir de ese mundo hostil y ante la imposibilidad, leíamos por horas “el libro de oro de los niños” para recrearnos un mundo distinto, pues ese en el que estábamos dolía mucho. Ahí aprendí a llorar, aprendí a entender la vulnerabilidad del otro, al que sus sonrisas y juegos no le fueron suficientes.

No tenía o no recuerdo, amigxs entrañables en ésta época, sólo dos chicas que me rondaban por etapas; la primera de ellas, se reía a carcajadas cuando azotaba una y otra vez  en el “resorte”; la otra, que se hizo novia al otro día de que le presentará al que en aquella época llamaba “el hombre de mi vida”. Si he de confesarlo, hablaba así, en tan horrorosos términos.

Luego en cuarto y para rematar en sexto de primaria era un rehén convencional del “amor romántico”, y aquellos chicos por los que mis ojos suspiraban, se acercaban muy amistosos –claro-  cuando les pasaba la tarea o les soplaba el examen, pero no cuando salíamos al patio, ahí aprovechaban para decir en coro el apodo que un niño de nombre Francisco en sexto me puso,  precisamente y a propósito de que le “confesara” que no me gustaba que me dijeran gorda, por lo que opto en aconsejar a sus amigos  y gritar en conjunto: “Keiko la ballena, te espero en reino aventura”.

Y que decir de la maestra de sexto, que siempre nos hablaba de la “monstruosidad” de la menstruación, nos separaba a niños y niñas, para hablar de lo “triste e inevitable del sexo” y a la hora de educación física, me sentaba varias horas en las gradas, sin poder correr. Al preguntar  el por qué sólo contestaba: “tienes asma mi vida, y eso te hace invalida”. Por ello mi apodo de Keiko, creció.

Después a los doce años, una historia compartida de abuso en el que un primo mayor quiso ser el protagonista, de la que ahora no hablaré.

Sin embargo, no me sentía con derecho a la queja, a la congoja, había una compañera que llegaba con la marca de la plancha en el brazo, porque su mamá la había encontrado comiendo dulces; había otro que nos molestaba a todxs eructando “consomé de pollo” pero era su modo de divertirse después de trabajar todas las mañanas como jornalero con su papá, abandono la escuela en quinto año; había una chica que envidiaba mucho por bonita, porque a los primeros púberes ya les movía el gran tapete de la ilusión, pero fue a la ceremonia de despedida de sexto con su “panza” de embarazada y mucho tiempo después nos enteramos, que su padrastro la violaba y ante la llegada del hijo, la mamá la había corrido de casa.

Esa es parte de la infancia que viví, también mediatizada, patriarcal y mercantil. Añoraba las barbies y veía Candy Bell, mi madre y padre, nos regalaban “juegos de té para la comidita” y “hermosas muñecas” todo ello con la mejor intención, creían “consentirnos” pero de modo inconsciente hacían trabajo de adoctrinamiento para el mundo venidero, a veces jugaba, a veces no. Me parecía injusto que allá afuera, hubiese niñxs sin juguetes, sin papás, sin brincos locos, me enojaba mucho que se hiciera constantemente chistes a costa de las niñas, no entendía porque si todos los niñxs éramos iguales, unos tenían casa y otros no, y vivía indignada porque pensaba que el mundo de adulta que me esperaba podía parecerse al de Ana Frank, a la que le lloraba muchas noches. Ya tenía en ciernes una pequeña Mafalda, pero todavía era tímida y en mis grandes trenzas y lentes apenas se asomaba todavía en voz bajita que decía: algún día voy a cambiar todo esto que no me gusta.

Aún estoy lejos, muy lejos de cambiar eso que no me gusta del mundo (y que soberbia pretender hacerlo sola), pero ya hoy me he reconciliado con mi mundo (y no es por nada, pero a veces está re chulo), pero particularmente con esa niña que tenía culpa y timidez, con esa niña que le daba mucha pena que le pudieran ver los calzones, ya me reconcilie con mi Dianita, y a ella hoy abrazo con mucha fuerza.
Salud!  

p.d Aún me encanta Heidi y sigo siendo la cabrita, pero ahora sí vomito sobre los príncipes y las princesas.




miércoles, 4 de septiembre de 2013

A veces

“A veces también se me acaban las sonrisas para ti, a veces también se me acaban las ganas de escribirte. Pero te quiero, ojala lo entiendas, siempre te quiero, pero a veces mis abrazos no tienen calor y mi boca no sabe que decir… Pero te quiero, siempre te quiero, cuando no te convengo, cuando no me soportas, cuando te odio, te quiero.”

-Alejandra Pizarnik.



domingo, 3 de marzo de 2013

Post cuento de hadas





Post cuento de hadas

Es un colchón usado,
son los restos de lobos feroces amarrados para un nuevo cuento dulce,
es el aroma de quien muere y se pudre rápido,
es la noche testigo de mi cuerpo exiliado
 retoza entre hadas y coladeras.

sábado, 10 de diciembre de 2011

DEFINITIVO: EL AMOR NO EXISTE

“El amor no existe; sólo existe su plural: amores, es decir, unas utopías difíciles de comunicar, combinables y variables, de unas ideas del amor pluralizadas e individualizadas”.


Ulrick Beck (2001)
 
“El discurso amoroso es hoy de una extrema soledad. Es un discurso hablado por miles de personas pero al que nadie sostiene; está completamente abandonado por los lenguajes circundantes; o ignorado, despreciado, o escarnecido por ellos, separado no solamente del poder sino también de sus mecanismos (ciencias, conocimientos, artes)”.


Roland Barthes, 1957.

martes, 2 de noviembre de 2010

De nuestra marian: VIII ELFLAC como un río, lleno de afluentes y márgenes

VIII ELFLAC[1], como un río, lleno de afluentes y márgenes[2]

 
o… cómo la teoría del Big Bang puede aplicarse al movimiento lésbico feminista


 
marian pessah[3]
primero en lengua argentina
a mis hermanas negras, indias, indígenas, campesinas
a las lesbianas luchadoras y revoltosas.

Llegué a Porto Alegre, y sólo al 9º día consigo sentarme a escribir. Hasta ahora salían más suspiros que ideas, me dediqué primero a editar las fotos, así continuaba navegando por ese bello y conflictivo río que fue durante 4 días el ELFLAC y me bañaba en sus aguas entre los brazos de Oxum y Yemanjá. Así fui esperando que las emociones pudieran traducirse en palabras.

Hilando rebeldías lésbicas feministas desde la raíz, Guatemala - 9 al 13 de octubre.

El Encuentro fue organizado por las compañeras de la Ekipa en tres grupos-ejes: Identidades; Cuerpos y sexualidades; Actuancias Políticas[4]. El debate era inicialmente lanzado por tres compañeras invitadas como ponentes, luego cada grupo haría su relatorio y a la mañana siguiente todas nos reuniríamos en plenaria donde cada grupo expondría lo debatido.

Al 2º día del encuentro, cuando nos encontrábamos todas juntas y a pleno, salió el tema más candente y la temperatura fue en aumento. Algunas compañeras comenzaron a pegarse carteles TODXS SOMOS TRANS. La respuesta fue inmediata, también por escrito, con carteles de YO AMO MI/TU VULVA. Un comentario sobre las sexualidades y la utilización de dildos como productos del sistema capitalista, también tuvo su respuesta: NO MÁS DILDOS, PLANTE SU PROPIO PEPINO ORGÁNICX.

Hubo agresiones que tomaron diferentes rumbos verbales hasta que se pidió bajar las aguas y los tonos en un intento de retomar el diálogo. La respuesta fue rápida y las portadoras de cartelitos se los quitaron.
Todo esto traslucía la necesidad de algunos sectores y personas de imponer un tema que hace años está presente y es la entrada de personas trans a los encuentros.
Arriesgaría a decir que la primera comunicación que hizo la EKIPA – Guate dio cabida a que todo esto se organizara, cuando afirmó que de las trans no se hablaría.

Imagino que este haya sido el estímulo más grande para que grandes organizaciones como Mulabi comenzaran a preparar sus “diálogos”. Sucedería días antes de que comenzara el Encuentro Lésbico Feminista Latinoamericano y Caribeño, en un hotel 5 estrellas en plena Guaterica, con unas 30 activistas elegidas a dedo y funcionando a puertas cerradas.
¿Será que son diálogos o monólogos? Me queda la misma pregunta del año pasado, cuando hubo otros “diálogos”, esta vez en Buenos Aires, del cual no he leído ni sabido absolutamente nada de lo que allí ocurrió. Siempre a puertas cerradas.
Por esto mismo, lo vivido en Guate este octubre, me parece un déjà vu con el EFLAC – sin L pero con muchas sapatões - acontecido en San Pablo 5 años atrás.
El 3º día, cansadas de pocos avances, se reformuló la dinámica y nos organizamos por afinidades. 1 - quienes trabajamos y deseamos la transformación desde la raíz; 2 - quienes creen en reformas, estados y leyes; 3 - Lesbianas Negras.
Casi podríamos decir que los dos primeros puntos fue un revival del año 97’ en Cartagena, Chile. Mucho se ha dicho de aquel VII EFLAC (sin L pero con muchas tortas) en el que decidieron separarse entre las Autónomas, las Institucionales y quienes no se identificaban ni con unas, ni con las otras, apodadas de “ninis”.
Talleres
De tarde, a partir de las 5,30 hs del 2º día, funcionaron los talleres; en una cantidad y variedad riquísima. Éramos dos grupos que proponíamos abordar un mismo tema, pero de DESOBEDIENTES que somos, hasta última hora nos debatíamos si participar, o escaparnos al del sujeto del feminismo. Como había una pequeña diferencia horaria, dejé a mis compañeras en ese y me fui a Romper la Monogamia Obligatoria, pensé en estar solo un ratito pero ahí me quedé. Decidimos que la coordinación estaría a cargo de las chicas del Poliamor, yo iba con más ganas de escuchar, que de hablar y coordinar, así que fue bárbaro.

Nuestro taller de RMO – Ruptura de la Monogamia Obligatoria,resultó un espacio de debate y construcción en el cual se hablaba desde las vivencias y experiencias, también desde los interrogantes de tener pocas referencias en un tema tan profundo como es intentar quitarnos el patriarcado y la propiedad privada de nuestros cuerpos, actitudes, y corazones. Nos volvimos a reunir en otras dos oportunidades, una de ellas de forma totalmente espontánea en la mesa de un bar.
Esto visibiliza el interés rupturista y de cambio que hay. Más allá de que algunas vengan por curiosidad, o por momentos coyunturales amatorios, se hace interesante dejar constancia de la importancia de este tema en nuestras relaciones y a la vez, se hace necesario revisar conceptos y preconceptos que tanto se debaten con teorías libertarias.
Fiestas

Las fiestas fueron un espacio muy singular. Especialmente la de la última noche en la que hicieron su presencia en el escenario – ya que estuvieron durante todo el encuentro con nosotras - las GranDiosas Krudas Cubensis.

Luego del show político-musical al que nos invitaron estas hermosas mujeres lesbianas, negras, gordas, vegetarianas e indepilables, se fue dando un momento absolutamente especial de despatriarcalización de nuestros cuerpos. Podíamos apreciar la belleza más allá de cuerpos colonizados, de tamaños y colores hegemónicos. Nos abrazábamos, nos sentíamos, nos besábamos, nos mirábamos y bailábamos. Fue mágico.

Lesbianizando el Big Ban
A partir de todas estas vivencias, un grupo de locas, agitadoras y, como siempre, desconformes con todo sistema que pretende instituirse, estamos confabulando un nuevo encuentro regional, en el cual el punto de partida sean nuestros cuerpos, la música y el arte.

Al término del encuentro un grupito nos fuimos al mar, y mientras caminábamos por las arenas volcánicas, soñábamos con habitar la libertad sin tantas teorías que ya no sabemos si nos representan, tampoco si nos identifican, pues es notable la cantidad de prácticas que no están acordes con sus enunciados.
Nos motiva ver que si a pesar de los quiebres ideológicos que hubieron, entre algunas pudimos encontrarnos en las márgenes de los ríos, en las fronteras del sistema, queremos continuar navegando este canal. Y probablemente después, a partir de estas nuevas vivencias, renovemos las teorías y hagamos otros análisis a los cuales muchas veces nos es imposible llegar desde las cuatro paredes del escritorio y la soledad de la computadora. Tal vez por eso haya tantas, tantísimas contradicciones entre teorías y prácticas, entre discursos lindísimos de rebeldías que llevan esposadas tantas opresiones y juicios.

Fue muy grato saber que otras compañeras que fueron al lago de Atitlán, y a las ruinas de Tikal, también habían conversado sobre la misma necesidad de “otra cosa” y “desde los cuerpos”.
Por eso, la sensación que tuve al final, es que los ELFLAC “ya fueron”. Vivimos una crisis que nos llevó al caos y al estallido. (¿Será porque hay tantos volcanes en Guatemala?) Así se produjo el gran Big Bang lésbico feminista. En lugar de un peso con tanta tensión al que le cueste moverse, como es mi visión de lo que acabó pasando con ELFLAC, podemos pensar en un estallido y que cada pedazo y chispa pueda rearmarse en cosas diferentes partiendo de un mismo his-herstórico.
No creo que tengamos que ser rehenes de nuestra propia historia. No me siento frustrada, como decían algunas compañeras, yo me siento renovada, me ilusiona mucho pensar en algo nuevo, transitar un estado de revolución permanente, y no, que en tres años vuelva más de lo mismo.

De hecho, veamos cómo sigue todo

En la plenaria final, o una de ellas, Paraguay que venía con muchas ganas de ser sede del próximo ELFLAC, dijo que hará un encuentro lésbico feminista con presencia de trans.

Las lesbianas negras se sintieron – y de hecho lo fueron – discriminadas y atravesadas por la blanquitud predominante en el encuentro. En un protesto realizado en momento de plenaria, dijeron que si el próximo ELFLAC no se realiza en un país afro, se retiran. Se van a tomar 6 meses para responder por el lugar. Como segunda sede quedó Bolivia.

Me parece que aquí hay una nueva muestra de cómo ciertos intereses trajeron, impusieron “la cuestión trans” como única e intentaron dominar el encuentro sin preguntarse qué pasaba o les pasaba a las compañeras negras que tantas veces se reunían a parte por no verse reflejadas dentro del Encuentro, en los discursos y acciones. ¿Qué pasó que un ELFLAC realizado en Guatemala, cuya población indígena supera el 70%, solo hubieran 3 lesbianas asumidamente indias-indígenas?
Es evidente que algunos intereses pasaron por encima de las transversalidades que proponía la EKIPA en su metodología de trabajo.
Si se continúa por esta vía, el próximo ELFLAC puede ser en un país afro, pero atravesado nuevamente por la blanquitud del sistema.

Creo que no es el lugar físico, ni el afuera. Es el adentro y sus prácticas. Como dice el maestro Vinicius de Moraes “es que el samba nació allá, en Bahía, y si hoy es blanco en la poesía, él es muy negro en el corazón”.
Sean bienvenidos todos los pedazos y chispas de acciones que ha generado este caótico VIII ELFLAC en Guatechida, Guatelinda, Guatecolorida. Guaterica y sabrosa.

No sé de futuro.

Sé que en el presente muchas de las que hemos vivenciado el VIII ELFLAC volvimos hechas una mar, inquietas y revueltas.

Levanto mi copa y brindo por el caos, ¿el cosmos? Ya veremos…
Mientras tanto me quedo aquí, sintiendo el atardecer en Porto Alegre, el sol se esconde en las aguas del río y yo, como siempre atrapada entre dos aguas las de Oxum y la mar de Yemanjá.







marian pessah



Porto Alegre, oktubre de 2010







domingo, 22 de agosto de 2010

Te odio pero te deseo

Odi et amo. Quare id facias, fortasse requiris/necio sed fieri et excrucior.


Te odio pero te deseo, quizás quieras saber por qué, no lo sé pero es así y me desgarro.

CATULO

domingo, 9 de mayo de 2010

Deseo a esa mujer...


Hoy quiero compartir algunas de mis ganas…



En el campo de los ideales afectivos es factible Muchas, muchísimas chaquetitas mentales y te cuento que desde muy chavita he querido encontrar una mujer, de esas bellas y empoderadas que saben con llanto en mano decir si a la vida, y que la reafirmación de su paso la hacen desde muchas trincheras.


Una mujer con la que además pudiera compartir amistad de esa íntima que significa todo, muchos encuentros eróticos de los mil posibles y además muchos, muchos planos diferentes de encuentro y coincidencia de la vida, y que pueden ser desde una peli que a las dos nos lleve a la carcajada, desde acariciar nuestros vellitos y darnos largas chupadas hasta caer exhaustas, o andar corriendo por las calles en las marchas, en la huelga, departiendo activismos, besos y desnudeces.

Una mujer de senos que amamanten posibilidades sin constreñirse o sujetarse, que de lo ella quiera dar, que me pida lo que el universo le alcance, que nos sepamos compañeras.


Una mujer que grite su nombre y cuando lo escuchemos… se escuche el de ella y el mío, pero también se escuche un canto colectivo. Una mujer como esta hada de la que habla el Silvio en la pequeña serenata diurna: “amo a una mujer clara (o morena o trigueña o de cientos de colores) que amo y me ama sin pedir nada —o casi nada, que no es lo mismo pero es igual—.”


¿Mucho pedir? Ufff, un ideal afectivo qué ojala no se quedará en el debraye ansioso. ¿Ideal o posible? Insisto: el deseo es de quien lo trabaja.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Bebé rocamadour


El bebé rocamadour

Quise ser la maga, siempre anhelé un llanto envuelto en canicas rojas…

Soy el ébano podrido…

no soy el bebé rocamadour

No me cantarás ni me escribirás a través de los espejos….

Ni siquiera soy un hongo.


DIANA MARINA NERI ARRIAGA

domingo, 13 de septiembre de 2009

El hombre que sigue tocando en la mar.


Novecento.
El hombre que sigue tocando en la mar.

Diana Marina Neri Arriaga.



”Sabía escuchar. Y sabía leer. No los libros, eso lo sabe hacer cualquiera, sabía leer al ente. Los signos que la gente lleva encima: lugares, ruidos, olores, su tierra, su historia…[…]Cada día añadía un pequeño retazo a aquel inmenso mapa que estaba dibujándose en la cabeza, inmenso, el mapa del mundo.[…] Después viajaba por su superficie de maravilla, mientras sus dedos se deslizaban sobre las teclas, acariciando las curvas de un ragtime.”[1]

Yo estoy y soy en el mundo, incluso más que aquél que dice haber viajado por todo el mundo, el que conoce Paris a la perfección o el que ha dicho enamorarse profundamente. “Conozco el mundo a partir de lo que soy”, parece que nos susurra Dany Boodman T. D. Lemon Novecento -sin duda- el mejor pianista del mundo, el ser humano reflexivo que ha encontrado en su modo de vivir el sentido de la existencia a partir del Virgian, barco del que jamás descendió, y que de pequeño fue encontrado en un caja de cartón y donde años después, sólo guarda “dinamita debajo del (…) culo, dinamita por todas partes”.

Alessandro Baricco nos lleva a través de Novecento a una revelación que toma cuerpo de monologo teatral, que se desdobla en el encuentro de un hombre sereno que cuando toca, vuela, y cuando vuela vuelve a tocar, vuelve a soñar, y con el piano nos va formando, no está creando y él, se rehace, se renace, se construye. La obra tiene un ritmo y una evocación que envuelve, que seduce y que no nos hace más que pensar en la sensación extraña y absorbente de olerlo tocar, de verlo volar, de escucharlo vivir.

La historia es conmovedora por sí misma que el trabajo del escritor/escultor ha sido encontrar las atinadas palabras para darle forma, darle ritmo a lo que parece ya está ahí. ¿Cómo hablar así de música? ¿Cómo escribir de música? ¿Cómo lograr que esos vientos que rodean las melodías sean tan intensas -que ahora-, fuera del monologo, fuera del texto, uno siga durmiendo con ellas?

Se trata Dany Boodman T. D. Lemon Novecento un hombre huérfano que tuvo transitoriamente el encuentro con Dany un pianista que le dio además de cobijo y bellos años de infancia, un complicado nombre, pero sobre todo la facultad de ser un pianista, no como oficio sino como directriz de vida. Y precisamente por su virtuosísimo es que se convierte poco a poquito en leyenda, y no solo por su música sino porque hace del barco, su tierra firme. Jamás ha bajado, jamás bajará.

El narrador es el trompetista que al mismo tiempo es Noveccento y el capitán del barco, y el arrogante jazzista que pretende desafiar, y es también el que se convierte en el confidente de nuestro Novecento y que narra desde su asenso en el verano de 1931, el encuentro con el hombre que le marco su vida, ese que juguetón y despreocupado destrono al pianista Jelly Roll Morton como “rey del jazz”. Que ganas de estar ahí, y estar en segunda y tercera clase, que es el momento donde Novecento se sale de las cuadraturas impuestas y se deja llevar, se deja vivir.
Un día, cuando un cuadro simplemente cae, cuando la gravedad lleva una obra al piso, es el momento donde nuestro personaje decide bajar, decide ver el mar desde el otro lado, decide agarrar de otro modo su paso.

Pero, de pronto nada. Uno… dos y… al tercer paso de la escalerilla, simplemente da la vuelta y regresa. ¿Qué paso? ¿Miedo, parálisis ante lo desconocido? ¿Nosotros, nosotras sí daríamos ese paso al otro lado de la escotilla?

Y no hace falta que Novecento esté en todos los rincones del mundo. No lo necesita. Sabe perfectamente como huele una calle de Londres, el perfume de una chica linda, o la caída del sol frente a la mirada de un niño.

Tiene una facultad aún más grande que su virtuosismo frente al piano, su imaginación, sus ojos brillantes que saborean todo lo que tocan, que absorben todo lo que ésta cerca de él.
Novecento es la posibilidad y pretexto de hablar del hombre autentico ese que dice Sartre es quien asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es, además un hombre quieto de espíritu inquieto, un hombre reflexivo en medio de su pasión. Un ciudadano del mundo que no es de ningún lado.

Con este monologo me asome –otra vez- a la necesidad/necedad de volver a escuchar, tocar, sentir, mirar, estar en todo rinconcito, en toda idea, pero sobre todo en la pretensión de saberme, saborearme en todo, en todos.

Gracias Novecento por morir en el barco, por saber con pasmosa claridad tu camino, y defender con dinamita en culo tu vida, tu muerte. Gracias Alessandro Baricco no por crear a Novecento, sino por dibujarlo, por describirlo, Novecento ahora toca, ahora se sabe libre entre musgos y mar.


[1] Baricco Alessandro, Novecento, Anagrama, Colección Compactos, traducción de Xavier González Rovira, 88 Páginas.

martes, 28 de julio de 2009

¿tiene sentido?


El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.
Extraído del libro Ese maldito yo, publicado por Tusquets Editores en su colección "Marginales".
Emil Michel Cioran nace en Rasinari, Rumania, en 1911, y muere en París, en 1995. Profesor de la Universidad de Bucarest, es una de las figuras más destacadas de su país, que abandonó en 1937 para establecerse en París. Su pensamiento, incluido en el campo existencialista y presentado por voluntad de su autor en forma fragmentaria y asistemática, es para muchos una incansable reflexión sobre el vacío y la desesperación, aunque para otros, incluido el propio Cioran, constituye una exaltación vital y casi salvaje. Su obra está escrita originalmente en francés, salvo un primer libro en rumano: En las cimas de las desesperación (1934). Obras: Breviario de podredumbre (1949), La tentación de existir (1956), Historia y Utopía (1960), La caída en el tiempo (1964), Del inconveniente de haber nacido (1973), El aciago Demiurgo (1974), Desgarradura (1979), Adiós a la filosofía y otros textos (1982) –textos seleccionados por Fernando Savater-, Contra la Historia (1983), Ensayo sobre el pensamiento reaccionario (1985), y este año Tusquets Editores ha publicado Cuadernos 1957-1972, selección de treinta y cuatro cuadernos manuscritos que dejó Cioran a su muerte, escritos desde el 26 de junio de 1957 hasta finales de 1972.


Ni siquiera soy un hongo...seguido de La carta de La Maga a Rocamadour (Cap. 32)


Quise ser la maga, siempre anhelé un llanto envuelto en canicas rojas…
Soy el ébano podrido… no soy el bebe rocamadour
No me cantaras ni me escribirás a través de los espejos….
Ni siquiera soy un hongo.
DMNA.


La carta de La Maga a Rocamadour (Cap. 32)

Bebé Rocamadour, bebé, mon bebé. Rocamadour :


Rocamadour, ya sé que es como un espejo. Estás durmiendo o mirándote los pies. Yo aquí sostengo un espejo y creo que sos vos. Pero no lo creo, te escribo porque no sabes leer. Si supieras no te escribiría o te escribiría cosas importantes. Alguna vez tendré que escribirte que te portes bien o que te abrigues. Parece increíble que alguna vez, Rocamadour. Ahora solamente te escribo en el espejo, de vez en cuando tengo que secarme el dedo porque se moja de lágrimas. ¿ Por qué, Rocamadour ? No estoy triste, tu mamá es una pavota, se me fue al fuego el borsch que había hecho para Horacio; vos sabés quién es Horacio, Rocamadour, el señor que el domingo te llevó el conejito de terciopelo y que se aburría mucho porque vos y yo nos estábamos diciendo tantas cosas y él quería volver a París; entonces te pusiste a llorar y él te mostró como el conejito movía las orejas; en ese momento estaba hermoso, quiero decir Horacio, algún día comprenderás, Rocamadour.Rocamadour, es idiota llorar así porque el borsch se ha ido al fuego. La pieza está llena de remolacha, Rocamadour, te divertirías si vieras los pedazos de remolacha y la crema, todo tirado por el suelo. Menos mal que cuando venga Horacio ya habré limpiado, pero primero tenía que escribirte, llorar así es tonto, las cacerolas se ponen blandas, se ven como halos en los vidrios de la ventana, y ya no se oye cantar a la chica del piso de arriba que canta todo el día Les amants du Havre. Cuando estemos juntos te lo contaré, verás. Puisque la terre est ronde, mon amour t'en fais pas, mon amour, t'en fais pas...Horacio la silba de noche cuando escribe o dibuja. A ti te gustaría, Rocamadour. A vos te gustaría, Horacio se pone furioso porque me gusta hablar de tú como Perico, pero en el Uruguay es distinto. Perico es el señor que no te llevó nada el otro día pero que hablaba tanto de los niños y la alimentación. Sabe muchas cosas, un día le tendrás mucho respeto, Rocamadour, y serás un tonto si le tienes respeto. Si le tenés, si le tenés respeto, Rocamadour.Rocamadour, madame Irène no está contenta de que seas tan lindo, tan alegre, tan llorón y gritón y meón. Ella dice que todo está muy bien y que eres un niño encantador, pero mientras habla esconde las manos en los bolsillos del delantal como hacen algunos animales malignos, Rocamadour, y eso me da miedo. Cuando se lo dije a Horacio, se reía mucho, pero no se da cuenta de que yo lo siento, y que aunque no haya ningún animal maligno que esconde las manos, yo siento, no sé lo que siento, no lo puedo explicar. Rocamadour, si en tus ojitos pudiera leer lo que te ha pasado en esos quince días, momento por momento. Me parece que voy a buscar otra nourrice aunque Horacio se ponga furioso y diga, pero a ti no te interesa lo que él dice de mí. Otra nourrice que hable menos, no importa si dice que eres malo o que lloras de noche o que no quieres comer, no importa si cuando me lo dice yo siento que no es maligna, que me está diciendo algo que no puede dañarte. Todo es tan raro, Rocamadour, por ejemplo me gusta decir tu nombre y escribirlo, cada vez me parece que te toco la punta de la nariz y que te reís, en cambio madame Irène no te llama nunca por tu nombre, dice l'enfant, fíjate, ni siquiera dice le gosse, dice l'enfant, es como si se pusiera guantes de goma para hablar, a lo mejor los tiene puestos y por eso mete las manos en los bolsillos y dice que sos tan bueno y tan bonito.Hay una cosa que se llama tiempo, Rocamadour, es como un bicho que anda y anda. No te puedo explicar porque eres tan chico, pero quiero decir que Horacio llegará en seguida. ¿ Le dejo leer mi carta para que él también te diga alguna cosa ? No, yo tampoco querría que nadie leyera una carta que es solamente para mí. Un gran secreto entre los dos, Rocamadour. Ya no lloro más, estoy contenta, pero es tan difícil entender las cosas, necesito tanto tiempo para entender un poco eso que Horacio y los otros entienden en seguida, pero ellos que todo lo entienden tan bien no te pueden entender a ti y a mí, no entienden que yo no puedo tenerte conmigo, darte de comer y cambiarte los pañales, hacerte dormir o jugar, no entienden y en realidad no les importa, y a mí que tanto me importa solamente sé que no te puedo tener conmigo, que es malo para los dos, que tengo que estar sola con Horacio, vivir con Horacio, quién sabe hasta cuándo ayudándolo a buscar lo que él busca y que también buscarás, Rocamadour, porque serás un hombre y también buscarás como un gran tonto.

Es así, Rocamadour: En París somos como hongos crecemos en los pasamanos de las escaleras, en piezas oscuras donde huele a sebo, donde la gente hace todo el tiempo el amor y después fríe huevos y pone discos de Vivaldi, enciende los cigarrillos y habla como Horacio y Gregorovius y Wong y yo, Rocamadour, y como Perico y Ronald y Babs, todos hacemos el amor y freímos huevos y fumamos, ah, no puedes saber todo lo que fumamos, todo lo que hacemos el amor, parados, acostados, de rodillas, con las manos, con las bocas, llorando o cantando, y afuera hay de todo, las ventanas dan al aire y eso empieza con un gorrión o una gotera, llueve muchísimo aquí, Rocamadour, mucho más que en el campo, y las cosas se herrumbran, las canaletas, las patas de las palomas, los alambres con que Horacio fabrica esculturas. Casi no tenemos ropa, nos arreglamos con tan poco, un buen abrigo, unos zapatos en lo que no entre el agua, somos muy sucios, todo el mundo es muy sucio y hermoso en París, Rocamadour, las camas huelen a noche y a sueño pesado, debajo hay pelusas y libros, Horacio se duerme y el libro va a parar abajo de la cama, hay peleas terribles porque los libros no aparecen y Horacio cree que se los ha robado Ossip, hasta que un día aparecen y nos reímos, y casi no hay sitio para poner nada, ni siquiera otro par de zapatos, Rocamadour, para poner una palangana en el suelo hay que sacar el tocadiscos, pero donde ponerlo si la mesa está llena de libros. Yo no te podría tener aquí, aunque seas tan pequeño no cabrías en ninguna parte, te golpearías contra las paredes. Cuando pienso en eso me pongo a llorar, Horacio no entiende, cree que soy mala, que hago mal en no traerte, aunque sé que no te aguantaría mucho tiempo. Nadie se aguanta aquí mucho tiempo, ni siquiera tú y yo, hay que vivir combatiéndose, es la ley, la única manera que vale la pena pero duele, Rocamadour, y es sucio y amargo, a ti no te gustaría, tú que ves a veces los corderitos en el campo, o que oyes los pájaros parados en la veleta de la casa. Horacio me trata de sentimental, me trata de materialista, me trata de todo porque no te traigo o porque quiero traerte, porque renuncio, porque quiero ir a verte, porque de golpe comprendo que no puedo ir, porque soy capaz de caminar una hora bajo el agua si en algún barrio que no conozco pasan Potemkin y hay que verlo aunque se caiga el mundo, Rocamadour, porque el mundo ya no importa si uno no tiene fuerzas para seguir eligiendo algo verdadero, si uno se ordena como un cajón de la cómoda y te pone a ti de un lado, el domingo del otro, el amor de la madre, el juguete nuevo, la gare de Montparnasse, el tren, la visita que hay que hacer. No me da la gana de ir, Rocamadour, y tú sabes que está bien y no estás triste. Horacio tiene razón, no me importa nada de ti a veces, y creo que eso me lo agradecerás un día cuando comprendas, cuando veas que valía la pena que yo fuera como soy. Pero lloro lo mismo, Rocamadour, me equivoco, porque a lo mejor soy mala o estoy enferma o un poco idiota, no mucho, un poco pero eso es terrible, la sola idea me da cólicos, tengo completamente metidos para adentro los dedos de los pies, voy a reventar los zapatos si no me los saco, y te quiero tanto, Rocamadour, bebé Rocamadour, dientecito de ajo, te quiero tanto, nariz de azúcar, arbolito, caballito de juguete ...


domingo, 24 de mayo de 2009

Sin horror... sin amor


“Denn das Schöne ist nichts als des Schreckilchen Anfang, den wir noch grade ertragen, und wir bewundern es so, weil es gelassen verschmaht, uns zu zerstoren“.

Rainer Maria Rilke


(“Pues lo hermoso no es otra cosa que el comienzo de lo terrible en un grado que todavía podemos soportar; y si lo admiramos tanto es solo porque, indiferente, rehúsa aniquilarnos”) en: Las elegías de Duino. Editorial Hiperión. Duineser Elegien

sábado, 3 de enero de 2009

Tengo muchos versos puercos


Tengo pasión Artaudiana.

Tengo versos puercos

Hoy tengo tantas ganas de revolcarme en lodo con ustedes

y... que busquen en mi ombligo algún resabio de suave sombra.


Estoy sucia como jamás imagine,

procaz delirio de belleza grotesca que escurren en libélulas pegajosas.

¿Por qué escandalizarse, huir ante el cuerpo minado de lo obsceno?

¿Es que nos miramos tan cerca de nuestros miasmasque tememos al hueso roto expuesto?¿Tememos que la pasión se asome al horror?

…Degusta trozos de vidrio y sentirás el rugir de tú garganta.

Juega con la polilla copulando en la punta de tus sudores,

y lo mejor: mezcla tus olores de calcetines sucios y bragas olorosas de semana y aspiren fuerte, fuerte mientras cojen.

¿Por qué no en lugar de joder al que se puso traje de prójimo,

de vivir en esa eterna y pasmosa indiferencia que te vuelve cruel y maquinico,

te avientas un gas con otro y te ríes?…

Juega a las escupitinas y chupa sobre el cuerpo de un desconocido la delicada hierba de saliva jugosa.

La carcajada de la muerte es el mejor acto de buen gusto.

Se fino, finamente guarro,

diviértete amando,

diviértete pudriendo a la desesperanza.
DIANA MARINA NERI ARRIAGA

martes, 23 de diciembre de 2008

El proyecto político poliamoroso




El proyecto político poliamoroso como un elemento de resistencia contra el poder y sus imposiciones
Diana Marina Neri Arriaga.
lunapenelope@yahoo.com.mx

Tengo pasión Artaudiana.
Tengo versos puercos
Hoy tengo tantas ganas de revolcarme en lodo con ustedes
y que busquen en mi ombligo algún resabio de suave sombra.
Estoy sucia como jamás imagine,
procaz delirio de belleza grotesca que escurren en libélulas pegajosas.
¿Por qué escandalizarse, huir ante el cuerpo minado de lo obsceno?
¿Es que nos miramos tan cerca de nuestros miasmas
que tememos al hueso roto expuesto?
¿Tememos que la pasión se asome al horror?

Degusta trozos de vidrio y sentirás el rugir de tú garganta.
Juega con la polilla copulando en la punta de tus sudores, y lo mejor:
mezcla tus olores de calcetines sucios y bragas olorosas de semana
y aspiren fuerte, fuerte mientras cojen.
¿Por qué no en lugar de joder al que se puso traje de prójimo,
de vivir en esa eterna y pasmosa indiferencia que te vuelve cruel y maquinico,
te avientas un gas con otro y te ríes?

Juega a las escupitinas y chupa sobre el cuerpo
de un desconocido la delicada hierba de saliva jugosa.
La carcajada de la muerte es el mejor acto de buen gusto.
Se fino, finamente guarro,
diviértete amando,
diviértete pudriendo a la desesperanza
.



Las prácticas de las instituciones son jerárquicas, antidemocráticas y están, desde su raíz, viciadas, enfermas. Se presentan como un orden coercitivo y simbólico que acomodan sus artificios en las pieles de los humanos que comparten los espacios sociales. Desde la escuela, familia, trabajo, hasta las prácticas amatorias –traducidas como el exclusivo reconocimiento de la monogamia- son instituciones que se representan como ejemplos de la conducción humana en la formación del cómo, porqué, para qué y hasta con quien, pensar, vivir, aprender, amar.


La privación de libertades es condición sine qua non del ejercicio institucional, y he de referirme al campo aparentemente personal que ha condicionado y moldeado toda relación humana y de expresión de emociones, una lógica del orden social sobre nuestros deseos que se ha legalizado en los suburbios únicos del matrimonio, familia, monogamia y por supuesto en la concepción propia del amor romántico.



Desde pequeños nos enseñaron que había que vivir con esencialismos, dicotomías y determinismos biológicos, que hacían social, lo ya de por si natural del ser humano, de ahí que sea tan fácil hablar de naturaleza humana y los roles propios de los hombres y las mujeres, además de la necesidad de perseguir al humano y conformarlo en sus sentidos y acciones, ya que de otro modo se vuelve el lupus hominis lupus (el hombre es el lobo del hombre). Pero… temo decepcionarlos: Casi nada tiene de natural le queda al humano, sino es que su cuerpo ya también controlado, con sus correspondientes moquitos y miasmas, y más aún…todas estas honrosas instituciones, más bien son horrorosas en su papel de dispositivo contra el humano y que funciona en el control eficaz para sus propósitos de económicos, políticos e ideológicos.



Un ejemplo para arrancar. En el 2006 en una de las tantas tribulaciones del presidente Georges Bush y su cruzada frente a la posibilidad de los matrimonios homosexuales, el hoy casi infecto presidente dijo:



El matrimonio es la institución fundamental de la civilización, y no debería de ser redefinido por ningún juez. El matrimonio tradicional es la base de una sociedad sana y el asunto debería de ser dejado en manos de sus protagonistas: el pueblo americano.[1]


¿Matrimonio como fundamental de la civilización? ¿Base para una sociedad sana? ¿Cómo se determina lo sano, lo enfermo? Pero… ¿porque tanta preocupación en mantener intacta tan importante institución?

¿Podemos apostar que la monogamia y sus correspondientes “lógicos” matrimonio y la familia son instituciones naturales que fueron formalizadas para perpetuarse con exquisita imperturbabilidad ante los corazones melodramáticos de los enamorados, y que precisamente les han funcionado en las diferentes épocas, historias, sociedades y culturas?



¿Les parece que comencemos a desmenuzar al matrimonio?





El matrimonio es la principal causa de divorcio.[2]
Groucho Marx



El significado etimológico de "matrimonio" hace referencia al derecho que adquiere la mujer que contrae el matri-monium para poder tener hijos dentro de la legalidad. (¡¡Oh!! Que emocionante, gracias matrimonio por que gracias a ti, nuestros hijos no nacen bastardos) Esta concepción nace en el Derecho Romano y como un reconocimiento que se hace a la naturaleza de la mujer que siendo madre, será protegida, tutelada, subordinada a un páter familias o llamado tiernamente marido, por lo que de paso recordemos, la noción de conyugue, así como la de esposa, que en ambos casos se refiere a estados de esclavitud, de yugo, de tutelaje, lo cual permite estructurar la familia y de este modo, crear un lazo de parentesco entre las personas que admite la procreación y correcta socialización de los hijos, además de regular el nexo entre individuos, y todos los parentescos que de ahí resulten, es decir, célula que se proyecta en la explotación ideológica y económica.



Hasta hace menos de dos centurias sólo había matrimonio religioso, al que se consideraba incluso un sacramento, y una vez que se institucionalizo quedo una definición totalitaria que reza así: Matrimonio es... "La unión de dos personas de distinto sexo, realizada voluntariamente con el propósito de convivencia permanente para el cumplimiento de todos los fines de la vida".
Que no se nos olviden los yugos y exclusividades; que quede clarísimo el heterosexismo, que por ningún momento se pierda de vista el poder que al masculino la envestidura otorga.
Ahora vamos con la Familia: Nos referimos al conjunto de famulus (esclavos domésticos), es decir, el conjunto de esposa, hijos y esclavos pertenecientes a un hombre, sujetos a él, es decir, todos somos propiedad del pather familas, a lo que algún caballero andante “realizado” como padre de familia reivindicando a la historia, dirá: “Ya ves vieja, la historia tenía razón, ya decía que no estaba bien que te salieras del huacal con tus ideas feministas”.



Ingredientes fundamentales para la receta perfecta de familia: Propiedad privada y por consiguiente la necesidad de heredar, lo que lleva a la creación del matrimonio, primero en colectivo, pero después con modificaciones de tal especie que el círculo comprendido en la unión conyugal común, que era muy amplio en su origen, se estrecha poco a poco hasta que, ahora tenemos a la pareja felizmente monógama, de manera tal que el hombre pudiera y pueda tener la certeza de que, a quienes hereda sus bienes, serían sus descendientes consanguíneos. (De ahí la palabra patrimonio, porque los bienes son transmitidos por el padre.) Híjole, y eso que nos habían enseñado que la monogamia es natural porque ahí supuestamente se encuentra el “verdadero” amor.



Desde diversas ópticas la familia ha sido un germen bello en sus caricias excluyentes y totalitarias, la hegemonía que desde lo privado se ha institucionalizado. La feliz familia que nos procuran como postales pintorescas de comerciales haciendo las compras, celebrando el nuevo auto, o los regalos para los niños, es (si es que contamos con la adquisición monetaria para tal efecto) una efigie que permite de modo efectivo los tentáculos del consumo, siempre y cuando aparezca en la foto, la presencia de caritas perfectas y sonrisas de cartón. Por ello siguiendo a Lévi-Strauss, la familia moderna occidental se constituye como pilar fundamental donde se reúne la religión y el matrimonio.



¡Que pena! Pero… ¿no es desde la madre y el nombre del padre cuando se ejercen las primeras grandes represiones que causan un hito en el modo de relacionarnos y asumir el contexto que creemos así “nos toco vivir”? Me apena reconocer desde mi corazoncito familiar que la construcción de la célula familiar es el pilar para establecer relaciones económicas y sociales. Sino pregúntenle a George Bush como representante de todo un sistema con componentes ideológicos, políticos y económicos, por que se opone en un cambio, por mínimo que sea de la concepción del matrimonio.



Por eso, las relaciones sexuales y eróticas, el matrimonio y la familia, la reproducción y la crianza de los niños han variado a lo largo de cientos de años. Y como dijese Fernando Savater, si alguien insistiese en casarse tras leer la definición Kantiana del matrimonio como mutuo arrendamiento de los órganos genitales, no cabe duda que tiene verdadera vocación.[3]


Te vas porque yo quiero
Que te vayas.
Y a la hora que yo quiero
Te detengo.
Yo sé que mi cariño te hace falta
Aunque quieras o no.
Yo soy tu dueño.[4]



Pero ahora vamos a los condimentos perfectos que amalgaman las estructuras sociales y les da argumentos a novelas, películas y a un imaginario colectivo lleno de corazones grandes y muy rojos: El amor romántico y la monogamia.



El principio del amor de cortejo y la creación del amor romántico ideal, empezó en el siglo XI. En el sur de Francia, los hombres nobles desarrollaron un set de conceptos de amor y que aunque resulte fatalista y anti romántico, es preciso conocer como la ideología del amor construida en occidente y el cebo del romanticismo son los que sustentan en nuestras sociedades la estructura familiar y su organización.



Para el autor de El amor y Occidente[5], Denis de Rougemont, la cultura occidental, nos presenta un modelo amoroso que ha llamado “romántico” con una serie de características sustanciales: 1) El amor está condenado, 2) siempre se encuentra presente la incesante lucha por el objeto ideal, para ello basta recordar a la hermosa e inmaculada Beatriz de la Divina comedia, 3) se presupone el gusto por las desgracias y los amores imposibles (Tristán e Isolda, Romeo y Julieta), además 4) la hiperidealización del amor y de la persona amada.



Los logros de la vida -además- se conforman con la obtención de trofeos y la posesión por ende del objeto amado que es encerrado en una jaula de oro para que no caiga en su irreparable destino y la perdida irresoluta; para ello los celos y todo el imaginario construido alrededor de éste, donde se teme por la perdida de la propiedad y el cese de la posesión, una enfermedad frenética que le pone un sabor agridulce pero siempre añorado a: “Te celo por que te quiero”.



Precisamente el ideal romántico que se consolido culturalmente desde la alta edad media ofrece en un primer momento individualizar al amor y separarlo de lo colectivo, además de organizar una especifica conducta guiando de modo faccioso las formas sentir con el otro a partir de nuestras propias necesidades/necedades, donde hasta el significado de enamorarse, como, con quien, a que edad, de que color, aroma y sexo está estratégicamente planeado.



Amor que se traduce como sacrificio, entrega irredenta, abandono de mí ser, pero sobre todo la del ideal de encontrar al ser que complemente, único e irrepetible y que le de sentido a mi existencia: El príncipe azul o la princesa rosa. (¡Tú y yo juntos hasta la eternidad!)



Mujer, “he ahí tú camino, la búsqueda del amor como factor clave para la realización de la FELICIDAD” (momento de coro ¡chalala, la, la, la…!) entrega que se nos ha inculcado incluso a través de diversos imaginarios colectivos, desde la telenovela de las nueve de la noche, hasta nuestras heroínas literarias como Julieta, Madame Bovary, Melibea, la Dama de las Camelias, Ana Karenina...que no viven sino sufren el amor como proyecto fundamental de su vida.
Pero…Otra vez peros. ¿Cómo se puede amar a quien te tortura? ¿Cómo amar a quien te anula? Hummm, se puede, siempre se puede.



El problema en el amor no es quitarse la ropa, sino quitarse el miedo.
Subcomandante insurgente Marcos.

En todas las manifestaciones sociales que aquí hemos desentrañado y en las que supuestamente se desenvuelve el amor de modo legalizado, nunca hubo un asomo de locura, de acuerdos, ni de goces compartidos. Sin duda, una sociedad basada en la concentración de poder e intercambio económico, empobrece cada área de la vida, enajena y cosifica al ser humano.
Un mundo globalizado que organiza los deseos, permite sistemas del lado o tendencias que sean, que refuerzan el heterosexismo, el patriarcado, la homo, les, bi, transfobia. Un germen para el exacerbamiento del sexismo, racismo y especismo en todo su esplendor.


Pero también lo imposible nos rebasa, nos muestra su rostro abierto, más allá de ojos y razones, más allá de instituciones. El amor puede llegarnos como un espanto, un acto político, un sucesión de infinidades absurdas, como una elegía en noche de lluvia, como un canto o un réquiem, como un vomito plagado de gusanitos de goces, o como voz que indica la perdida del yo, y la sujeción de la individualidad. El amor es una cárcel o una liberación. El amor es un tema del que no se quiere hablar, aún cuando se haya querido volver un fetiche de consumo.
¿Se puede alcanzar el límite de lo posible? Esa es pregunta abierta donde no se busca limites, ni soluciones, solo probabilidades, alternativas, y entre los marasmos, resistencias y acciones colectivas, sobrevive, se desenvuelve un proyecto libertario: el poliamor, es decir, la práctica o posibilidad de establecer relaciones intimas, amorosas, sexuales (no necesariamente) estables y duraderas con más de una persona, en un plano de equidad, mutuo acuerdo y honestidad entre las partes involucradas.



¿Sus ingredientes? Los más complejos: Honestidad, colectividad, horizontalidad, acuerdos, consenso, equidad, cuestionamiento de paradigmas, respeto por la libertad y la autonomía de la otra, del otro.



Resignificación del amor como acción ética colectiva que replantee las bases de convivencia humana, para lo cual sostenemos que mientras no se revisen paralelamente las relaciones de poder que están intrínsecas en toda relación intersubjetiva, entonces seguiremos reproduciendo tales relaciones en el campo de lo público, sin cuestionar de fondo los estándares de vida que el mundo occidental ya ha “diseñado” para todes. Por ello, nos revelamos ante quienes quisieron imponernos una única visión del mundo y por ende una sola manera de constituir relaciones de pareja y de familia.



Consideramos que una de nuestras apuestas vitales tiene que ver con el modo de vivir y asumir la relaciones en diversos ámbitos con los otros, otras.[6]




Una búsqueda que trascienda, que vaya más allá de reproducir otra vez los paradigmas del liberalismo y sus valores, que nos permita el sostenimiento de una democracia radical, y un cuestionamiento constante a cualquier forma de sujeción o alienación del sujeto; por ello cuando se habla de honestidad, no se trata de aquélla honestidad forzada, reducida a confesionario; sino intentamos formar relaciones amorosas basadas en la confianza, en la entrega y no en el poder.



No fue por casualidad que Émile Armand asocio el amor, con la libertad y la camaradería amorosa (Armand, 1960). Para éste, el amor libre sólo podría existir fuera de cualquier tutela o constreñimiento estatal, religioso, familiar o vinculo contractual.



El proyecto poliamoroso se interesa por la libertad, lealtad, crecimiento de cada uno de sus participantes. Equidad, no igualdad.



¿La toma del poder? No, apenas algo más difícil: un mundo nuevoSubcomandante Insurgente Marcos



Yo soy yo, tu eres tú, pero buscamos el modo en que sin que tú dejes de ser tú, ni yo, deje de ser yo, actuemos juntos, actuemos en colectivo.



Piénsenlo, reconozcámonos, ¿alguno/a de nosotros/as somos poliamores y no hemos podido desenvolverlo, comunicárselo a nuestra o nuestras parejas? ¿Somos realmente honestos con los otros/otras y con nosotros mismos? ¿Por qué no lo proponemos y abrimos el tema con nuestra pareja, en un plano de total equidad, intentando desechar aquellos prejuicios y tabúes milenarios?



Los transgresores del amor “convencional” hemos comenzado a construir otro espacio de comunicación, donde interactuamos con el caracol, es decir, comenzar a caminar y a moverse a velocidad de molusco, lentito pero seguro, devenir nómada, mirar no solo los rostros, sino las ganas. Ser los verbos y escuchas, habitar nuevas casas de amor donde se hace música y poesía, se sabe a goce; además de resistir, resonar y responder.



Nuestras subversiones actuales no solo sueñan y trabajan en la liberación de las barricadas, sino en nuestra propia auto-liberación.



Erradicar el Estado que nos habita en las ideas y en las acciones, ese voraz policía que como estrategias de control, ya se ejerce desde el micro poder, desde los papeles activo/pasivo, desde las relaciones de noviazgo y hasta en el momento de seducir y dar un beso. La primera batalla es contra la enajenación, nuestra apertura en la organización para auto-emanciparnos. El poder no solo está afuera, al poder lo tenemos profundamente encarnado.
¿Cómo amamos? ¿Cómo creamos nuestras prácticas de libertad?



Ahora, resisto a la expresión univoca de cuerpo heterosexual y la heteronormatividad, resisto a un cuerpo maquina que marche de acuerdo a la función reproductora del sistema. Resisto a un modo exclusivo de amar, pensar, sentir, relacionarme, vivir, crecer, chupar, estar. Resisto a los prejuicios y estereotipos y reconozco mis eructos y los consecuentes gases, me gusta mi pancita y reconozco las jugadas de la gravedad sobre mis senos.



Me resisto a una lógica binaria en el sexo, en el género, en la visión de las personas, las cosas, las ideas. Resisto en la diferencia, en la otredad, reconociéndome como una sujeta política que está en proceso de construcción, resisto en el campo de los cuerpos deliciosamente puercos, donde lo que importa es la vorágine, la poesía.



Resisto no solo en utopías, sino en la construcción de un mundo donde quepan muchos mundos y amores. Resistimos, estamos y no sólo andamos poliamorosos, sino niños, humanos con capacidades distintas, indígenas, transexuales, maestros, adolescentes disidentes, mujer con sombrero de anís, campesinos y bisexuales de guante y pipa (solo para calmar el frio) activistas y artistas, feministas y bellos locos, estamos tantos, tantos, que nuestra fuerza puede quebrar, fisurar, romper. Tenemos equívocos y nuevas noches de preguntas, tenemos trabajo y mucho amor libre.



¿Amor libre? ¿Acaso el amor puede ser
otra cosa más que libre? Cuando existe amor, la cabaña más pobre se
llena de calor, de vida y de alegría; el amor tiene el poder mágico de
convertir a un pordiosero en un rey.

Emma Goldman - De Anarchism and Other Essays (1917)

[1] Bush George, 6 de junio, 2006, http://www.elpais.com//global/
[2] En el Distrito Federal se presentan en promedio entre seis y siete demandas de divorcio al mes, en cada uno de los 40 juzgados civiles, por causas como abandono de hogar y violencia intrafamiliar. El legislador consideró que lo ideal es la permanencia del vínculo matrimonial, empero insistió en que cuando ya no funciona una relación y resulta dañina para las familias lo más prudente es que se disuelva. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) , mientras en 1970 por cada 100 matrimonios había tres divorcios, para 2003 esa cifra se elevó a 11 separaciones legales por cada 70 matrimonios; en 2005 el incremento fue de entre 30 y 40 por ciento. El índice de divorcios más alto por cada 100 matrimonios se presenta en Chihuahua con 29; luego en Baja California con 26 y Yucatán con 23. En tanto, los de menor proporción son Hidalgo con cinco, Guerrero con cuatro y Oaxaca con tres.
[3] Savater Fernando, Un puritano libertino, en el suplemento La jornada Semanal en periódico Jornada, 1 de febrero de 1998.
[4] Jiménez José Alfredo, Ranchera. La media vuelta.
[5] De Rougemont, Deni, El amor y Occidente, Editorial Kairós, Barcelona, 1989, p, 23.
[6] Cuando las feministas dijeron, -decimos- lo publico es privado, lo privado es publico, colocamos en la mesa todos los factores culturales y sociales que se desprenden de la familia, el trabajo, escuela, amistades y en general todos los espacios públicos que conforman los espacios de la supuesta “vida personal de los sujetos” pero que es el reflejo del intento siempre incesante de homogenización, enajenación y reificación que pretende una sociedad heterosexista, patriarcal y homófoba.

PROBADITAS DE CONTRA AMOR.

  Tiene mucho que no hablo de contra amor, y ya es urgente retomarlo en términos de la palabra escrita y hablada para compartir, ya que en l...