Las brujas que somos

Las brujas que somos
La vida está en gran parte compuesta por sueños. Hay que unirlos a la acción: Anaís Nin

domingo, 4 de mayo de 2014

A un año del adiós

Las ganas de contar 10 breves anécdotas de 10 breves años de una breve relación amorosa.

1)     Nuestra primera visita a la playa. Nos embargaba una emoción del primer compartir en un espacio donde en particular para él significaba su abrazo a la playa. Pero esa isla de pájaros fue desbordada por una parvada, que digo, una marabunta de moscos sangrientos que nos atacaron sin cesar, la noche romántica fue de hinchazón y me puso un ánimo poco lindo para el compartir, como nos reímos al día siguiente cuando a la hora de hacer “bucitos” la única habilidad que mostré fue el desparpajo de mis “nalguitas” que no se hundían. Horas de risa, muchos besos.

2)      Es maravilloso que cuando conoces a una persona, ésta se ponga a platicar toda la noche con tu pareja de ese momento y al amanecer estén cogiendo los tres.



3)      Aún recuerdo esos ojos penetrantes, nítidos y amorosos que cuidaban mi sueño, que hacían vigía a la construcción de nuestro instante. Después tú pluma en tus cuadernos arrugados, después el poeta en el que te convertiste.

4)      Lo “chispa” de grabar juntos nuestro primer porno, preparar el escenario, las interpretaciones y diéramos rienda suelta a las posiciones y desbordes, para que a la mera hora, nunca pudiéramos ver los resultados, dado que lo grabamos en una cámara de video que regresamos casi de inmediato sin poder cambiar el formato para poder disfrutarla.



5)      El dolor cuando falleció tu padre. el humano en el que te convertiste después. Las horas en el hospital, nuestro acompañamiento en los momentos más difíciles de la vida. Y la visita de ella de quien seguías tan enamorado y que en ese momento cuando íbamos ambas a un lado de ti rumbo a tú casa lo triste pero lo nervioso que estabas por la situación, definitivamente si las circunstancias hubieran sido distintas hubiese sido a un hotel y no a tú casa donde nos hubiéramos dirigido.

6)      Cuando en aquel restaurante hicimos el juego de las verdades y entre tantas ideas intensas y puestas de emociones sobre la mesa, destaco tu fuerte molestia: “mis uñas medio pintadas” Moríamos de risa, nos abrazamos tan fuerte.

7)   El día en que sellamos nuestra “trieja”. Primero los interminables diálogos de encuentro y no, horas de acuerdos, desazones pero una fuerza de impulso compartida que dio vuelco en aquel lugar, el nervio de esa primera vez, sus cuerpos, sus movimientos, nuestras miradas, fabulosa complicidad. La primera de cientos de sabanas en –cama grande- compartida.



8)   Aquella ocasión en que me acompañaste a la clínica del ISSSTE y en las horas de espera me pedías “nombres” a lo que vivíamos, pero sí bien sabias que desde que te conocí de modo hosco, abrupto y poco romántico ya había comenzado a amarte ¿pensabas que compartir tus fotos tan significativas en la segunda cita no tenían frutos encarnados en mi sentir amoroso? Propuse un volado, que gran torpeza emocional, ambos sabemos lo que siguió.

9)      La primera vez que fui a verte jugar. No conocía de la estrategia y estaba llena de absurdos prejuicios, pero cuando mire tu posición, el manejo con el balón, pero sobre todo cuando te vi con tus compañeros con el respeto que le tenían a la pantera, entendí que quería que esa pantera estuviese muy presente en mi vida, pero aún más, esa intensa cofradía de equipo me permitió admirar y respetar tu trabajo, tu mundo, y que la conjugación se sellaba en miradas poderosas, sonrisas y abrazos que aún están presentes en la memoria persistente que me acompaña.



10)   Nuestra amistad. Pensé que seríamos “viejitos juntos”, ¿te acuerdas de las bromas al respecto? pensé que independientemente del discurso amoroso, las historias compartidas, la fortaleza de los días, nuestra amistad estaría siempre vigente, y siempre nos acompañaría ante la tormenta y los días de “bomita” como decías. Fue así durante casi diez años, y aún con todos los vaivenes  de esa historia que solo tú y yo conocemos, pero no fue así, por lo menos no ahora.


Tengo mucho más que decir, pero otra vez el silencio. Gracias compañero. Lo demás es historia. 




1 comentario:

Mortajazario dijo...

Me recordaste esto https://www.youtube.com/watch?v=nvbJRaGX_X4