Las brujas que somos

Las brujas que somos
La vida está en gran parte compuesta por sueños. Hay que unirlos a la acción: Anaís Nin

lunes, 4 de noviembre de 2013

Los muertos desde mis caminos de Noviembre

Iba a empezar diciendo que tengo el corazón partido en dos, pero no, más bien tengo dos corazones que hoy se acomodan para latir dado las dos conmemoraciones y tradiciones (de las pocas que respeto y sigo a cabalidad) en relación a los muertos. Por un lado nuestro respeto al Mictlán y todo lo que esto representa para el pueblo mexicano, desde la ofrenda y sus coloridos significantes, hasta el tequila y la visita a los panteones, las canciones y la lloradera de mucha nostalgia. 

Ya llevo por ejemplo, mis dos calaveritas de azúcar que representa a los dos hombres que amo, estoy prendiéndole velitas a mis muertos de vida y corazón, además de que le entraré bien sabroso al chocolate y pancito. Pero por otra parte, también es hoy la noche más oscura, es el feliz año nuevo Samhain, donde desde la tradición celta y de las brujas con las que bailo en aquelarres y conjuramos en ritos de mucha sombra y luz, hoy se descorre el velo que separa nuestros mundos y es un momento perfecto para que los paganos trabajemos en la adivinación y las invocaciones. 

Ahh y también me encanta jugar a los disfraces, y aunque no concuerdo en lo absoluto con todo el asunto Halloween en términos del consumismo occidental, si es muy buena oportunidad para asumir juego de roles, alter egos y divertirse nomás por el placer de ser Drácula, zombi, vampiresa, calaca viviente o monstrita en extinción, jejeje, el placer de salir a la calle y reír con desconocidos, pedir una calaverita adulta y jugar a la sorpresa. 
Por todo ello hoy salgo con caldero y pan de muerto, mañana con un disfraz que comparte el desparpajo de caminar atascada de latex y sangre.

Salud!