domingo, 18 de septiembre de 2011

JUGANDO A DESDIBUJAR EL MUNDO: MITO DE LA MONOGAMIA

El mito de la monogamia.
                                                                                             DIANA MARINA NERI ARRIAGA

Cuentan los hombres que cuando los dioses crearon al mundo, a todo le pusieron no un lugar, sino varios, varios ordenes y caminos. Las mujeres sembraban hombres en invierno, para disfrutar de sus cosechas en verano. Hombres tuétano que sabían delicioso y que hablaban una lengua extraña, la lengua de los Nú.

Los dioses disfrutaban viendo a sus hijos divertirse, jugar y retorcerse en ese paraíso de encuentro, todos y todas hombres, mujeres y dioses tenían un cuerpo libre y abierto para experimentar placer, goce y otras lisonjas que como resultado de sus acuerdos grupales, habían decidido compartir. Sin embargo de los cielos, Manea "Dios de los corazones", convoco a algunos de sus hijos envidiosos para preguntarles que les parecía la organización del mundo. A la convocatoria participaron entusiastas todos aquellos que no podían convivir con los humanos y estaban condenados a esconderse para observar por la mirilla del cielo, entre ellos destacaba Trombú "guardián de las nubes", quien de inmediato cuestiono esa felicidad.

-¿Por qué son los hombres la cosecha y no al revés?-, Increpo.
Manea que era conocido por sus variaciones de carácter y su modo voluble de relacionarse con las mujeres, no supo que contestar. Todos los hijos entonces, hablaron de lo que habían escuchado de otros poblados lejanos, donde las mujeres eran presas, sirvientas, esclavas, reses de utilización, y donde ni siquiera se cosechaban sino todas eran sacadas de una productora de costillas, y por ende resultaban, dóciles, obedientes y sumisas. Sabían que ese no era un mundo feliz, pues la mitad de éste se encontraba esclavizado y otros tantos no entendían porque sí los dioses Rú yMa nos habían hechos iguales a partir de ser distintos, entonces había razón para mandar unos sobre los otros.

Pero lo importante decían estos dioses envidiosos, era que podía establecerse un reinado donde los dioses se constituirían la guía de la vida para los humanos y estos a su vez se erigirían como “trascendentales” ante otras especies, en fin un mundo triste y jerarquizado, y aunque nadie estaba contento, ¡Qué importaba! se podía proclamar sobre el “Orden natural del mundo”. No más amor libre, ni verbos compartidos, sino acumulación de cuerpos, reglas para el espíritu, solidez para las jerarquías.

De esa reunión salió un acuerdo, que evidentemente todos los otros Dioses que no habitaban el cielo no aprobaban, particularmente las fuerzas de la oscuridad que sabían que con tales medidas romperían con el equilibrio de la creación, y por supuesto que se negaban a volver a los humanos en presas de sus ambiciones y enajenados de fe. Pero poco importaron sus reclamos, Trombúles buscó en la tierra a los hombres de codicia, a los que "veneraban" el poder y ansiaban "tener" aunque sea un poco de su velo, y con la hegemonía de los primeros alineados, declaro la guerra y organizo a las nubes para esconderlas atrás del Prepucio y desde ahí, regodear con el sol todas las actividades.

Ya no había luna, ni noche. Reinaba un calor insoportable, las cosechas de hombres se secaron, y las mujeres dejaron de menstruar. Manea se encargo de dotar a humanos y dioses de una decepción infinita y la convirtió en el bastión de las emociones humanas, Las mujeres que danzaban voluptuosas dejaron de hacerlo y se fueron secando, algunos hombres bebían de su semen pero resultaba tan ácido que comenzaron devorar todo a su paso, "creyendo" que así volvería a sus delicias, pero por lo contrario, toda cosecha había terminado.

No quedo más, fueron a esas tierras donde había costillas e hicieron múltiples encargos, las mujeres eran diseñadas de acuerdo a las peticiones de Trombú, quien previamente se ceno acompañado de vino blanco a Rú y Má, los grandes padres/madres. Ahora sólo quedaba fijar las últimas reglas.

Para sofocar de una vez por toda la libertad y las posibilidades de renovar las esperanzas, era necesario establecer algunas reglas sociales. Ya no más consensos ni palabra abierta, sino determinaciones divinas que colocaban a la propiedad privada y la acumulación como pilares de la nueva historia. De ahí que los nuevos hombres, las nuevas mujeres comenzaron una guerra, y no contra los dioses, sino contra ellos mismos. En una primera batalla el hombre acumulo mujeres y las preño como garantía de su triunfo, y a esto le llamo familia. Inculco el miedo sobre el cuerpo y la sutil prohibición a la experimentación entre todos, particularmente contra ellas y le llamo decencia. Finalmente Manea al morir decreto: El corazón late con fuerza no ante un humano, sino ante varios, ahí radica su poderosa capacidad de compartir, pero en una tierra estéril como la nuestra, sólo queda privatizarlo, por tanto el corazón deja de sentir, y no serán sino las instituciones las que decidirán a cuantos amar y cómo hacerlo, de no ser así, serán expulsados de esta panguea.

Así pues nació la monogamia y el modo en que hoy nos relacionamos hombres y mujeres.


sábado, 17 de septiembre de 2011

Algunos apuntes sobre la sororidad, affidamiento y camaradería amorosa como estrategias de subversión en la construcción de la identidad amorosa de las mujeres

Algunos apuntes sobre la sororidad, affidamiento y camaradería amorosa como estrategias de subversión en la construcción de la identidad amorosa de las mujeres
                                                                                
                                                                                            DIANA MARINA NERI ARRIAGA.
Si crees que puedes agarrarme, piensa otra vez:
mi historia fluye en más de una dirección
un delta que surge del cauce
con sus cinco dedos extendidos
Adrienne Rich
Hemos planteado que el modo en que se ha construido el amor romántico desde Occidente, promueve y permite una serie de experiencias que están condicionados por los procesos sociales e ideológicos, donde las mujeres han sido partícipes de tales modos amatorios y que actualmente están siendo cuestionados desde diversas lecturas académicas y de proyecto de vida donde destaca el feminismo y sus aportaciones teórico metodológicas.

La conformación de la subjetividad de las mujeres ha tenido una influencia decisiva en la práctica política cotidiana desde el marco de sus relaciones y modos de mirarse y relacionarse con el y para el otro; la cuestión medular –sin embargo- es el fortalecimiento de un imaginario reforzado que Mabel Burin llama como el poder de los afectos, es decir, la adscripción de un poder afectivo que conduce a las mujeres a moldear sus relaciones y con ello configurar su identidad a partir de una afiliación a un sistema de valores donde destaca sus percepciones sobre feminidad, la creación de un ideal materno, e incluso el de erigirse como madre universal en el vínculo cotidiano de sus relaciones, que reforzado a través de alguna presencia masculina que le brinde seguridad y confianza y que la lleva a afiliarse a los intereses del otro, a partir de sus necesidades y consolidándose como figura de alteridad. Dicho molde conlleva –además- una adaptación social en términos de las necesidades y exigencias del imaginario patriarcal que como decíamos implica la renuncia de sí, la disimulación, el recato, la manipulación, competencia con otras mujeres, pero sobre todo el de ganarse un lugar al que es posible renunciar si se presenta con la compensación de afecto y compañía.
De ahí que desde la infancia comiencen a fincarse modelos de dependencia que posteriormente serán afinados en las relaciones de pareja y en su proyección social del deber ser a través de los modelos de “ser buena” “decente” y buscar modos “fusionales” de permanecer con el otro y en donde el idealismo platónico interpretado por una tradición religiosa permite situar las relaciones monógamas con uno y para siempre.
Precisamente en la construcción de identidad es que en los modos amorosos occidentales consolidados en la modernidad, resultan herramientas eficaces precisamente cuando Simone de Beavouir señala que la inferioridad de la mujer proviene de lo que denomina una repetición de la vida, un confinamiento desde la vida privada que permite que los espacios familiares se fortalezcan desde los lazos del matrimonio, la vida en pareja y el trabajo doméstico. Dicha construcción identitaria es el producto de un caleidoscopio donde contribuye de modo determinante la constitución cultural de la masculinidad o de la feminidad a través de lo que Teresita de Laurentís denomina “la tecnología del género”.
Cito: “el género tiene la función (que lo define) de constituir individuos concretos en cuanto hombres y mujeres”
A partir de este panorama y ante la eminente necesidad de formar construcciones identitarias y subjetivas distintas, es que resulta importante que las mujeres no sólo revisen la naturaleza de sus proceso históricos sobre el modo de ejercer el amor, sino la manera en que se desenvuelven esas relaciones a partir de la otredad y de una definición de persona por un lado, y por otro en estrategias y medios de vinculación con otras mujeres que en el carácter ético político promuevan amistades de género y de ahí amor entre iguales.



Sería sencillo hablar de fraternidad o solidaridad que nos acerquen a los móviles de deconstrucción social, sin embargo, preferimos reposicionar la categoría de sororidad que implica además, un pacto político de género entre mujeres que se reconocen como interlocutoras, es decir, la visibilidad concreta de la reciprocidad y la potenciación de los aportes de las mujeres en su empoderamiento y auto crítica.



Desde Marcela Lagarde la sororidad es “(…) una política que trata de desmontar la misoginia… ¿Cómo lograr la sinergia entre mujeres diferentes que reconocen que la diversidad es un valor positivo, que se unen para universalizar los derechos y para contribuir a la valoración de los derechos de las mujeres en el mundo?”.



Partamos de desafiar la lógica platónica quien sostiene a través de Lisis en los Diálogos que es imposible la amistad entre iguales o dicho de otro modo, entre hombres buenos.



No discutiremos a fondo la tesis pero sí desde Marcela Lagarde sostenemos que es por supuesto factible la “amistad entre mujeres diferentes y pares, cómplices que se proponen trabajar, crear y convencer, que se encuentran y reconocen en el feminismo, para vivir la vida con un sentido profundamente libertario” .



Esta alianza de mujeres no es sencilla, dado la tradición cultural de mirar a las otras mujeres como ajenas, competencia, e incluso rivales en los temas del amor y la aceptación laboral/social. Reconocernos en otras mujeres, discernir las características propias y saber mirar –por ende- respetar las diferencias es el primer marco de voluntad que nos permite tomar decisiones propias con el apoyo de la otra.



De ahí una reflexión colectiva en reunión con otras mujeres que permita rebasar a la solidaridad dado que aún este concepto se vincula con un intercambio que mantiene las condiciones como están; mientras que la sororidad, tiene implícita la modificación de las relaciones entre mujeres.



Y más aún, abrazar en la medida de nuestros pactos el sentido de affidamiento que nace para nombrar la tutela entre iguales y donde en conjunto se cuestiona todo tipo de subordinación, pero en la ética de los cuidados el affidarse una mujer a su igual tiene un contenido de lucha política.



Este repensarse al paralelo de mirarse en compromisos colectivos y singulares y que de acuerdo a Lagarde es tan importante como la lucha contra otros fenómenos de la opresión y por crear espacios en que las mujeres puedan desplegar nuevas posibilidades de vida.



Le damos contenido sustantivo a la amistad, la presentamos en el campo de la nueva dialéctica sin amos y/o esclavos, sino entre iguales que se abren, confían, hablan, transforman.
Un amistad política que deviene en práctica efectiva. Un modo en que los ecos de “lo personal es político” permiten habitarnos.

En este placer que se convierte en estrategia política permite que las mujeres repensemos los actos de la vida cotidiana donde se inscribe –entre otras- la dependencia emocional que como ya decíamos potencializa la alteridad, esto es, la construcción de la relación del yo con el otro: la relación de intersubjetividad.



De ahí que la reconstrucción de identidades permite una camaradería amorosa que coloque al ejercicio efectivo de la autonomía como eje vector de la relación con el otro/otra.

Y aquí el francés Emilé Armand traza elementos importantes de análisis donde propone que las asociaciones de afinidad deberían ser escogidas y entabladas libremente con la posibilidad de interrumpirlas en cualquier momento que una de las partes lo deseen, con todas las premisas políticas de comunicación y honestidad que como condición sine qua non, nos permite el sustento de nuevos replanteamientos amorosos.

Se adhiere a una ética de la reciprocidad lo que resulta congruente con una relación entre iguales y mira que las posibilidades de autorealización -preferimos llamarla autonomía- son potenciadas por medio del ver las asociaciones libres con otros.

Revisar la tesis de la camaradería amorosa también nos permite cuestionar los paradigmas de monogamia nuclear y posibilitar un libre contrato de asociación que se finque en construir una amistad como tejido político que destaque premisas de sororidad, equidad y consenso, sin duda, ejes vectores de una propuesta colectiva.


libertariayfeminista.blogspot.com

Bibliografía:
Armand Emilé, “Individualismo Anarquista y camaradería amorosa”

Cuesta Cremades Berlem y Fuester Peiró Angela, “Habitar la amistad, resistir la precariedad. Amigas en tiempos precarios”, en ex aequo, número 22. 2010.

Burin Maribel, El deseo de poder en la construcción de la subjetividad femenina. El “techo de cristal” en la carrera laboral de las mujeres. En Almudena Hernando Gonzalo (coord.) ¿Desean las mujeres el poder? Cinco reflexiones en torno a un deseo conflictivo, Madrid, Minerva ediciones, 2003.

De Beauvoir, El segundo sexo, Siglo XX, Madrid, 1975.

Foucault, M., Historia de la Sexualidad. La Voluntad de Saber. Siglo Veintiuno, Madrid, 1992.

Lauretis, T., Diferencias. Etapas de un camino a través del feminismo. Horas y Horas.

Fotografía: “La danza”- Henri Matisse


 


DE COMO LLEGO A MI VIDA LA BEAUVOIR O SOBRE EL CUERPO DOLIENTE AL CUERPO GOZOSO.

DE COMO LLEGO A MI VIDA LA BEAUVOIR O SOBRE EL CUERPO DOLIENTE AL CUERPO GOZOSO.

DIANA MARINA NERI ARRIAGA.

Los temas sobre el cuerpo siempre me han apasionado y como cualquier niña, las primeras observaciones que hice fueron a partir de “mi misma”. Debo compartir que no tengo un cuerpo estereotipo de acuerdo a los cánones sociales, y esta trampa me permitió estar enclaustrada en los temores del rechazo, de mirarme “con asco” ante el espejo y decir una y otra vez: ¿por qué a mí? pero al mismo tiempo “esa condición” me permitió cavilar largamente y en lugar de jugar y acariciar a las “barbies dotadas de poderes mágicos por estar delgadas” mejor, todo lo escribía en un reluciente cuadernillo forrado por muchos cuerpos de hombres y mujeres entrelazados donde frenética anotaba: ¿con que criterios se cataloga que un cuerpo es bello o feo? ¿Quién coloca estos cánones estéticos? ¿Soy bonita por el mero hecho de “tener” un cuerpo delgado? ¿Por qué particularmente las mujeres hemos de estar preocupadas por “agradar” a los otros a partir de nuestra apariencia física? Y de ahí pase a reflexiones más prácticas: ¿Qué le pasa a mi cuerpo que a diferencia de los otros, se acumula rápidamente más grasa? ¿Tendré cuarenta años y pesaré cien kilos?

Estas divagaciones se acentuaron cuando entre a la secundaria y los cuerpos de mis compañeras crecían ya algunas de ellas con sus voluptuosidades y con el volumen, también nuestras inquietudes, miedos y despistes. Para colmo era muy, pero muy enamoradiza y con una clásica historia amarilla, es decir, sin príncipes ni besos de cuento, sino sólo una chica “llenita” con muchos granitos y amplia sonrisa. Pero eso sí, muy preguntona.

Debido a ese masoquismo adolescente, busque refugiarme en predicciones fatales y llegar a importantes conclusiones tipo tragedias de Juan Gabriel de... “yo no nací para amar” y otras parafernalias mediáticas. Sin embargo en tercero de secundaria a través de una profesora de Biología de rostro adusto pero ojos chispeantes soltó una predicción única: “Jóvenes para entender por que somos obesos es necesario que no sólo hablemos de las adiposidades (término muy dominguero para mí en aquel tiempo) sino entendamos las bases neuronales y las variaciones genéticas que predisponen a una persona a alimentarse de más”.

Atónita, pregunte: -¿La gordura está en mi cerebro maestra?

A lo que congraciada contesto: -Sí Diana, apenas hay algunos estudios gringos por ahora, pero mejor preocúpate por cerrar la boca y pensar más.

Ante las risas burlonas de los compañeros vino la revelación de mi vida: ¿Por qué estoy tan preocupada en como veo físicamente y mejor de manera sencilla cierro al cerebro ante las criticas y abro la boca para compartir las experiencias, los enojos ante está situación? Fue así como llegue a través de un búsqueda desesperada a los quince años, a la Simone de Beauvoir y el “Segundo sexo”, donde particularmente y a través de los estudios culturales de la época, pero sobre todo con la reflexión filosófica, me enseño: La mujer no nace, se hace.

Aún sigo luchando con una que otra dieta y leyendo artículos sobre “comer bien para vivir mejor”, pero aún con más ahínco, leo y comparto ideas sobre el placer, el goce, y la maravillosa posibilidad de saberse en un territorio donde comienzan mis primeras batallas, y tal como dice Bergson: "Nuestro cuerpo es un instrumento de acción", una trinchera abierta y pensante, que más allá de medidas y pesos, gustos y desagrados que en la alteridad se juegan, éste se sabe cuerpo, “res extensa”, “res cogitans”, en fin, se sabe cuerpo de vida.



domingo, 28 de agosto de 2011

http://youtu.be/utNyayqDzpQ

¿Para cuando?

Si pudiéramos oir los gritos de todos los animales que están siendo masacrados en estos momentos, nos volveríamos completamente locos. Sólo tú puedes parar este holocausto: 
www.vivevegano.org
 
 

REIVINDICO MI DEREXHO A SER UNA PAYASA

Ahora lo entiendo, soy una payasa.
“El actor inventa o interpreta un personaje,
mientras que el payaso encarna al suyo propio.”
Roberto Benigni
 

viernes, 19 de agosto de 2011

UN ACTO DE COHERENCIA: RENUNCIA COMO JEFA DE MATERIA DE LA ACADEMIA DE FILOSOFÍA, PLANTEL 10



El hombre más peligroso para cualquier gobierno es el hombre que tiene la habilidad
de pensar las cosas por sí mismo, sin que le importen las supersticiones o tabúes.
Henry-Louis Mencken.

A quien corresponda:
(Es decir a todos los involucrados en el Colegio de Bachilleres)

PROFRA. DIANA MARINA NERI ARRIAGA.[1]

Pareciera –dice Eduardo Galeano- que de la inmensa lista de derechos humanos, los efectivos y realizables son los de oír, ver y callar,  dado que estamos en un mundo globalizado donde se rinde honor al poder y al control elegante sobre el pensamiento, de ahí que apela -nuestro autor- al derecho a soñar, y agrego para el asunto que hoy me ocupa, el derecho a disentir.

La historia de Colegio de Bachilleres sigue la ruta de otras tantas instituciones educativas y por supuesto que en el contexto nacional obedece también a diversos intereses.[2] En este sentido, de unas semanas para acá se han tomado una serie de decisiones que desestabiliza de manera importante la dignidad y el respeto hacia nuestro trabajo.

Son muchísimos los datos sobre los que se pueden abundar, pero para el tintero basta recordar las dinámicas de emergencia a la que se nos somete desde el área central en términos de peticiones, los cambios de opinión y diversas contradicciones entre funcionarios de diversos planos del colegio,  la falta de planeación para la ejecución de proyectos y los ajustes de última hora que pretender ahora tratar a los profesores no como seres humanos, sino como meros recursos que pueden ser intercambiables, sustituidos, desplazados… desechables.

¿Quién provoco el desfalco financiero? Los profesores no, sin embargo son a los que se les pasa la factura.

Se habla de un exceso de contrataciones  que repercute en un sobrante de 600 profesores en los veinte planteles además de un sin fin de horas de actividad académica no aprovechadas adecuadamente. ¿Es éticamente posible que para pretender remediar dichas situaciones se destituya profesores de tiempo determinado e interinos y a los de base se les cargue un horario con más de 16 grupos por ejemplo de dos horas, atendiendo en consecuencia a más de 700 estudiantes? 

Posible por supuesto, ético de ningún modo. 

 ¿Cómo explicarle a un profesor que se le despide porque no tiene compromiso laboral si fue contratado en el 2009 en lugar de recordarle las bonanzas de la reforma que precisamente se implementa desde tal fecha? ¿No se supone que con la reforma la promesa incluía el aumento de horas en donde se podía lograr hasta 40? ¿Pero ahora qué decirle a un profesor que se encuentra contratado por 30 horas y que solía trabajar 9 grupos y cuando de pronto por economía se le convierten en 15?  

¿Cómo garantizar que sea logrado el aprendizaje significativo basado en un enfoque de competencias cuando precisamente gracias a la reforma se suprime una hora de materia de trabajo (particularmente en área de humanidades y ciencias sociales ¿mera coincidencia?) y con ejes temáticos ambiciosos se pretende que en dos horas frente a grupo se logre una efectiva incidencia académica?

¿Y que pasaron con los acuerdos que la dirección general del Colegio de Bachilleres sostuvo con el observatorio filosófico en términos de respetar el área de humanidades e incorporar una asignatura filosófica, acuerdos tales que se desprendieron de la firma de la subsecretaria de educación con el observatorio y que se respalda en los acuerdos secretariales 484 y 488? 

La respuesta es sólo la asignatura de CULTURA MEXICANA Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO, que de filosofía no tiene nada y en donde muchos planteles ni siquiera se abre, además y si esto sucede, en algunos casos se ofertará para la academia de Ciencias Sociales.

Ahora bien, con el recorte de horas que no es responsabilidad del profesor (de nueva cuenta el ejemplo de filosofía en primer y segundo semestre) y convirtiéndose ahora en actividad académica (para la cual no ha exisitido un proyecto sólido de trabajo) se imponen funciones y acciones que no se consensan, como la indicación de saturarlo de grupos o hacerlo participe de un proyecto que éste no decide.

El poder, como un hedor desolador, contamina cualquier cosa que toca, y la obediencia, enemiga de toda genialidad, virtud, libertad, verdad, hace esclavos de los hombres, y, del cuerpo humano, un autómata mecanizado.
      Percy Bysshe Shelley
  
Por otra parte, los jefes de materia somos estoicos peones que bajo el argumento de tener un puesto de confianza  somos colocados en un tablero donde las piezas se juegan a discreción y de acuerdo a la administración central en turno se responde a las actividades inherentes a la institución, de ahí que nuestra labor va desde cuidar la puerta, correr a los porros, supervisar pasillos, fungir como prefecto, profesor sustituto, organizador de eventos, repartidor de citatorios, edecán o maestro de ceremonias, hasta ser un IBM de alto nivel que entre la vorágine administrativa y la política de pasillos se aleja cada vez más del quid de nuestra función: el quehacer académico.

Y es cierto, lo dijeron muy claro desde el principio, aquí no hay horarios, ni descansos, estamos al servicio de la institución  y en pro de su beneficio gira el trabajo; sin embargo no entendí la cláusula entre líneas de “obediencia suprema” y sea cual sea la línea, es necesario acatarla. Las autoridades no se equivocan y si lo hacen, no resulta de importancia los errores  -nosotros- las autoridades intermedias debemos asumirlas, y siendo jefes de otros, siempre saber decir: Si señor, está bien, elemento fundamental para que la maquinaria de la estructura funcione en el status quo.

Sin embargo, los compromisos no son con las instituciones pues estas son entidades abstractas creadas ideológicamente para determinados fines; los proyectos y compromisos son con las personas y cuando a ellas se les vulnera sus derechos, no se respeta su trabajo y se le impone un modo univoco de actuar, entonces es momento de disentir. No seré farisaica, mejor como modo de protesta RENUNCIO COMO ENCARGADA DE LA ACADEMIA DE FILOSOFÍA. No quiero de ningún modo con la actuación profesional convalidar lo que no estoy de acuerdo.

El proceso de implementación de la reforma educativa para el nivel medio superior, ha sido sinuoso y sin duda nació con un gravísimo problema: La falta de consenso, la ausencia de participación de los profesores para conformar desde la base una propuesta sólida que repercutiera en directo beneficio de nuestros estudiantes, y por el contrario la directriz vertical ha ocasionado hasta el día de hoy, descontentos y en muchos casos apatía en diversos modos de participación.  Dicha desazón se muestra en el ejercicio cotidiano, la falta de entusiasmo para el trabajo colaborativo, etc., por ello es de vital importancia repensar los modos de organización y toma de decisiones.

De ahí que las transformaciones pueden hacerse desde los diversos campos de la vida cotidiana, incluyendo por supuesto el laboral; no es posible sólo formar parte del engranaje y acomodarnos silentes en nuestro papel en la historia. Ojala y desde la trinchera de nuestro ámbito reflexionemos sobre las potencialidades de nuestro ejercicio y logremos subvertir la inercia de obedecer sin pensar, criticar sin proponer, vociferar sin actuar.

No se trata de la conjugación retórica de verbos sino de la toma de decisiones que sobre todo en nuestro campo docente, resulta prioritario y siempre vigente.

Que no dice la misión del colegio de Bachilleres que nuestra esencia son los estudiantes. ¿Estamos siendo coherentes con ello?

Esta es una invitación al trabajo colectivo, a replantear los modos de  imposición en los que está anclado el Colegio de Bachilleres y que con nuestro mutismo  o mero enojo se fortalece.

Agradezco profundamente a los compañeros profesores(as) de la academia de filosofía del plantel 10 Aeropuerto, a los colegas jefes de materia que en azarosas discusiones encontramos nuestro vértice de encuentro, a los compañeros jefes de materia del propio plantel y por supuesto al Director y subdirector del mismo quienes no  ejercieron jamás represión contra mi  persona y que seguramente como autoridades miraran las espinas, pero como personas prestaran la escucha.

Alguna vez el Director del plantel dijo: “Los jefes de materia hacen revoluciones con los profesores, los profesores con sus estudiantes” A trabajar pues, que el camino es azaroso y apenas lo andamos.

Dialoguemos, consensemos y propongamos en consecuencia… Ojala las jerarquías como estructuras no tengan el desprecio como destino y la sordera como vocación, pero y sí es así entonces será al modo de Paulo Freire que niega que sea en la resignación donde nos afirmamos, sino más bien en la rebeldía frente a las injusticias. Momento pues de afirmarse.

Si supones que no existe esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza.
Si supones que existe un instinto hacia la libertad, entonces existen oportunidades de
cambiar las cosas.
Noam Chomsky.



[1] Ex jefa de materia de la academia de Filosofía. Profesora del plantel 10 Aeropuerto. Documento a título personal que no enarbola movimiento social, “encubre” sectarismos ideológicos o tiene las manos del sindicato. Por aquello de alguna paranoia.
[2] En México "se nos está yendo de las manos el bono demográfico", ya que 19 millones 275 mil 600 jóvenes entre 15 y 29 años carecen de bachillerato, lo cual les impide acceder a empleos con mejores salarios y tener estabilidad laboral, según el Panorama educativo de México, elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).
Pese al rezago, y a que en este nivel 16 de cada 100 alumnos desertan entre un ciclo y otro, el gasto educativo público por alumno como proporción del producto interno bruto (PIB) per cápita registró una caída de casi nueve puntos en la década reciente. Y es que de la generación de jóvenes de 15 a 17 años que ingresó hace tres años a preparatoria, un millón 872 mil abandonaron la escuela, lo que representa 48 por ciento del total de la matrícula, que fue de 3 millones 923 mil 822 alumnos. La tasa de deserción nacional se ubicó en 16.3 por ciento. Sin embargo, para los profesionales técnicos del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), la cifra aumentó a 25.7 por ciento, en tanto para el bachillerato tecnológico fue de 17 por ciento, y para el general de 14.7 por ciento. Las entidades donde se documenta mayor abandono escolar fueron el Distrito Federal (23 por ciento), Sonora (22.5 por ciento), Nuevo León (21 por ciento), Coahuila (19 por ciento), Michoacán (19.6 por ciento) y Morelos (19 por ciento)  En periódico La Jornada Martes 9 de agosto de 2011, p. 39 http://www.jornada.unam.mx/2011/08/09/sociedad/039n1soc

PROBADITAS DE CONTRA AMOR.

  Tiene mucho que no hablo de contra amor, y ya es urgente retomarlo en términos de la palabra escrita y hablada para compartir, ya que en l...